miércoles, 11 de octubre de 2017

ROMANCE A MOZOS DE CEA





Seguimos por aquí.
 
En esta ocasión os dejo publicado este vídeo donde de mi propia voz suena el poema "Romance a Mozos de Cea". El poema está escrito a principios de la década de los noventa del siglo pasado. Comprobaréis que mientras suena  el poema, van apareciendo sucesivamente imágenes relacionadas con Mozos de Cea.
 
Espero que os guste y disfrutéis con las imágenes y la interpretación del video
 
Saludos
 
Rafael

domingo, 17 de septiembre de 2017

DíAS DE BAILE

Seguimos recordando.

En esta ocasión voy a empezar comentando  que en tiempos muy remotos el tipo de "discotecas" que había por los pueblos limítrofes a Mozos de Cea se las conocía como Salones de baile; a lo que por cierto, había que acoquinar la entrada con la cantidad que estaba estipulada si querías acceder al interior de estos locales.  Yo personalmente sólo conocí a dos de estos salones de baile: el que estaba en Santa María del Río y el otro en Villamartín de D. Sancho. Este último tenía un nombre muy pretencioso: "Pista Gago". Es de suponer que a pesar de la presuntuosidad de su nombre, estoy seguro que  su decoración  sería de lo más rudimentaria. En Valdavida también hubo un salón de baile  en su día. Yo no lo llegué a conocer, pero tengo entendido que el suelo de este local estaba sin pavimentar; o sea  que de tierra. Esto  indica que sería de una cutrez notoria. También en su día hubo un salón de baile en Mozos de Cea y tampoco su suelo estaba pavimentado. Estuvo situado donde en la actualidad tiene Tomás Cuesta Antón  su garaje. Aún viven algunas personas del pueblo, con casi noventa tacos en sus cuerpos,  que durante su etapa adolescente y principio de su juventud tuvieron la oportunidad de haber   bailado dentro de aquel local. Según me contaron, parte de su decoración  estaba hecha a base de   fotografías de las revistas del corazón de aquella época. El local perteneció en su día a un señor de Villamartín de D. Sancho, llamado Eusebio Albalá. Supongo que se deshizo de él  vendiéndose   a la familia de quien hoy es su propietario. Antes de convertirlo en el actual  garaje, fue utilizado tiempo atrás como pajar. Tomás me comentó que las paredes de aquel pajar estaban empapeladas. Es de suponer que ese papel de alguna manera resultaba ser una especie de vestigio del pasado que acreditaba la utilidad que  muchos años atrás se le dio a aquel local y que no fue otro que el de  un rudimentario salón de baile, donde por cierto, la música que allí sonaba era producida por un manubrio, o chinganillo. Desconozco que suerte corrió  ese aparato musical, o a quien perteneció el mismo.




(Para quienes nos conocían de que se trata el manubrio, o chinganillo, aquí os dejo estas dos  imágenes  donde se puede apreciar con toda claridad el susodicho aparato musical, tanto de perfil  como de frente. Como podéis comprobar el que está de perfil tiene una manivela en el costado, la cual obviamente para que emita sonido el manubrio,  una persona tiene que encargarse de girarla manualmente.  Imagino  que un aparato musical al de la imagen  habría en su día  en el salón de baile de Mozos de Cea)
 
 
Después del cierre del salón, que según me comentaron la causa principal  fue que se levantaba mucho   polvo mientras bailaban al ser el suelo de tierra y esto originaba enfermedades respiratorias,     se continuaban celebrando los  populares  bailes en pueblo. Se montaban en plena calle y cuando las inclemencias del tiempo no permitían bailar a la intemperie, solían utilizar el portal de Silvio Morán  que estuvo ubicado  en su día donde construyó  su actual vivienda Maxi de Lucas Barreales.  Había por entonces una moza en el pueblo de nombre Enedina Díez de Lucas, conocida popularmente como "La Ina", que ella solita con pandereta en mano se bastaba para organizar un gran bailoteo. Supongo que las jotas leonesas sería de lo más recurrente, a tenor del instrumento que tocaba. Tiempo después dos vocacionales músicos, también autóctonos del pueblo, siguieron con la misma dinámica de montar el  bailoteo en plena calle.  Se trataba de Marceliano Pacho Rodríguez y Eugenio de Lucas Cuesta. El primero tocaba la dulzaina y el segundo el tambor. No hay duda de  que con estos dos instrumentos tendrían la posibilidad de tocar música  más variada que la que podía proporcionar la simple pandereta. Estoy  convencido que por entonces  los pasodobles abundarían  en el  repertorio de estos dos músicos. 


Y ahora situémonos en la década de los sesenta, del siglo pasado claro está. Una época que yo viví in situ en el pueblo. Pues bien, por aquella época en el pueblo ya había vecinos que disponían del tradicional tocadiscos; aunque fuera por entonces un artículo de lujo inaccesible para algunos hogares. Uno de aquellos vecinos que disponían del electrodoméstico musical citado era Trinidad Antón, o más bien su hija Avelina (Vina). Y bien en el portal de Trinidad, que estuvo ubicado en donde actualmente tiene la entrada al patio de la vivienda propiedad de David Melchor y Asunción Pacho (Sunci),  se organizaba a la tarde y parte de la noche un gran bailoteo, como si de un  popular guateque se tratara. Por aquellos años en los discos de vinilo sonaban canciones como: "La flechas del amor", de Karina; "Bonye and Clyde", de Los Mustang; "Puente a Mallorca"; de Los Mismos; "Cartagenera morena", de Los tres sudamericanos; etc.  Al ritmo de esta canciones, y varias más, en el susodicho portal  danzaban alegremente los  mozos y mozas. A los niños nos restringía con asiduidad la entrada. Supongo que la restricción se debía  a lo pecaminoso que era para los niños observar lo provocativo que nos resultaba  algún que otro achuchón de las parejas bailando agarrado. Referente a este tema, os voy a contar algo anecdótico. Cierto día al volver al negarnos de nuevo la entrada, todos los niños y niñas decidimos por nuestra cuenta montar un baile paralelo. Para ello nos servimos del tocadiscos que disponía  otro vecino de pueblo, concretamente Cayo Cuesta Gago. Y en su corral organizamos un espectacular bailoteo y hasta bien entrada la noche nos divertimos de lo lindo. Pero hete aquí que el párroco que ejercía su oficio en el pueblo por entonces, Bernardo Pérez Gil, se enteró al día siguiente de lo sucedido y nos aplicó un correctivo de órdago a la mayor. ¡No veáis   con qué  actitud  tan severa y  fustigadora se mostraba en   estos casos! Según contaban generaciones anteriores a la mía,   cuando había un acontecimiento especial  en el pueblo y a cuenta de ello a  la noche se organizaba  el acostumbrado baile,   poco antes de la celebración del mimo, Bernardo Pérez Gil, ya andaba con ojo avizor por la calle vigilando y ordenando  a los  niños que se fueran para casa. Y sin rechistar le obedecían por temor a las consecuencias. En fin; que después de aquel correctivo que nos aplicó, se nos quitaron todas  las ganas  e intenciones de volver a montar otro festejo parecido.




(Está claro que  en su ADN  Mozos de Cea lleva el bailoteo. De ahí el que sus habitantes estén siempre  predispuestos a bailar en el lugar y la situación que sean preciso. Como muestra esta imagen tomada en agosto de 1999. En medio de la Calle Mayor varias mujeres, algunas ataviadas con los populares  manteos de rodeo y mantón de manila,  bailan animosas una jota leonesa)

La mitad de la siguiente década, me refiero a los setenta, fue mi etapa  adolescente  y  también la viví in situ en el pueblo, motivo por el que puedo dar fe  con toda veracidad   que la celebración del bailoteo en el pueblo continuaba su curso. Por aquellos años se celebraba en el antiguo Teleclub,  edificio que  estaba recién construido por entonces. Este local público, además de contar en su haber con el indispensable televisor, también tenia un  tocadiscos. Y este electrodoméstico  era quien nos proveía  la música necesaria para los bailables de costumbre. Era durante la temporada veraniega cuando con mayor asiduidad se organizaban debido a que  había muchos    jóvenes y adolescentes en el pueblo.   Normalmente los discos nos los regalaban generosamente algunas de las mozuelas   que se habían largado  del pueblo a buscarse la vida a diferentes lugares del país: Angelines, Oliva, Engracita, Mª Carmen, Dorita...y alguna otra más que  ahora no recuerdo su nombre. Pero  desde luego todas ellas contribuyeron a que pudiéramos disponer de una cantidad considerable de discos  que estaban muy de moda por entonces y además  resultaban muy marchosos la mayoría de ellos;  como por ejemplo: "Acalorado estoy"; de Los Diablos; "Cuentamé"; de Formula V; "Marylin", de Trébol, " La chica de la boutique", de Heleno... y alguno de esos  discos  que se editaban en inglés y tenían un  ritmo tremendo. Algunas noches   sacábamos los altavoces por una ventana y preparábamos el baile en el "Campín de la Virgen", que es así como se conocía popularmente el espacio  donde actualmente está la terraza del bar. En alguna ocasión venían jóvenes de otros pueblos al bailoteo; sobre todo el que organizábamos en Noche Vieja. A este baile acudían  con asiduidad los de Velilla de Valderaduey.

Y hasta aquí este largo recorrido por todo el  particular y popular baioloteo que se ha ido celebrando en Mozos de Cea durante diferentes épocas. Ahora el único que se  celebra, si no hay alguna circunstancia extra,  es el  del día  San Pelayo. Y esperemos que no siga faltando a su tradicional cita el día del patrón en este pueblo que ha sido muy "bailón" desde tiempos remotos. Y lo sigue siendo actualmente; por qué ¿Quiénes son los últimos, y casi los  únicos,  que se quedan  a la noche dándole marcha al cuerpo en los bailoteos que se preparan cada año   cuando organiza el Ayuntamiento la popular comida de fraternidad? : LOS DE MOZOS.   Quien diga lo contario, miente como  un bellaco.  Espero halláis disfrutado con la lectura del texto escrito.

Largos días y plácidas noches a todas y todos

Rafael


 

jueves, 6 de julio de 2017

PALABRAS PARA UN ADIOS


SERAPIO LAZO FERNÁNDEZ

(In memoriam)
 
 
 
(1935 - 2017)


Una persona  que desde su nacimiento  estuvo afincada de forma permanente  en el pueblo, ayer 5 de julio de 2017 murió a la madrugada. (¿Desconozco cual debe ser la  razón por la que siempre acostumbra a llevarnos en su compañía la muerte a la hora en que parece despertarse el alba?)  Me estoy refiriendo a   Serapio Lazo Fernández.  No se vosotros que sensación os deja esta triste noticia.  A mí la verdad que más allá de la tristeza que supone su defunción, lo que me deja es una sensación de pérdida irreparable. Resulta un problema demográfico muy preocupante el hecho de fallecer una persona que ha residido de continuo en Mozos de Cea por no existir la necesarita  natalidad que pueda compensar su equilibrio demográfico. Esta es una situación terrorífica, la cual  contribuye a que progresivamente se vayan quedando vacíos de habitantes todos los pueblos con  símiles características a  Mozos de Cea. También es una obviedad el que cuando fallece esta clase de personas profundamente arraigadas  de por vida al pueblo, el preocupante vacío que dejan, no es exclusivamente el de contribuir a su paulatina despoblación, sino que con él también desaparece una pequeña e intrínseca parte  vinculada a esta tierra agraria por antonomasia. Del mismo modo desaparecen   también todos aquellos  momentos personales de quienes  han coincidido en   la existencia con el difunto. Si tuviera  que evocar de manera afectiva mis momentos personales con esta persona fallecida, estarían vinculados estrechamente al pasado. En mí etapa de niñez y adolescencia vividas íntegramente en Mozos de Cea. Después de que emigré del pueblo, cuando regresaba en ocasiones , tuve mis encuentros y desencuentros con el finado, pero siempre fueron desde el respeto, y sobre todo desde el agradecimiento debido a que  su permanente presencia  era de vital transcendencia por  contribuir  a que Mozos de Cea siguiera estando  habitado por personas como él, tan arraigadas y pegadas hondamente  a esa tierra. Sin duda,  personas que nunca cayeron en la tentación de emigrar, la cuales  hacen todo lo posible para  que  "los emigrados" podamos notar que el latido  de nuestro  pueblo continúa  vivo y con ello  permiten  que no muera en la indiferencia ni en el olvido de forma general. Por lo tanto, no es sólo una sensación triste la que me deja su fallecimiento, tal como indico arriba, sino ese presentimiento de ausencia permanente que en el pueblo  quedará de él ulterior a su muerte.  Cierto que debido a sus serios problemas de salud, los últimos años, apenas se dejaba ver, razón por la cual   no solía acudir a las amenas charlas  que  tradicionalmente  acostumbran a entablar los vecinos del pueblo  sentados sobre el "popular madero"; en este caso el madero  que  frecuentaba en común compañía  está situado frente a la Plaza de San Pelayo.   A veces se le  echaba en falta  porque era un buen contador de  divertidas  historias y anécdotas. Desde luego muy elocuente en cuanto a la forma de  expresarlas.  Y a mí personalmente cuando regreso al  pueblo, me gusta estar con esa gente que permanece de continuo en él porque son la esencia del mismo. Es como si estando en su presencia,   de alguna manera   tratara de seguir  formando parte intrínseca aún de Mozos de Cea, aunque únicamente   es a través del  pasado la única  posibilidad que me queda de mantener vivos los vínculos que me unen al pueblo.  A este respecto, siempre tendré en mi evocación de forma preferente al añorado Luis Pacho Rodríguez. Persona que estuvo  arraigada con firmeza y tradición a la tierra: él  era en esencia Mozos de Cea.  Confieso que siempre que estoy junto al "Corral de las Malvas" - donde estuvo, sigue estando, su hogar-,    a pesar de que falleció hace unos años, su  ausencia se dejan sentir.

Desgraciadamente por ley de vida estos vecinos de permanencia continuada en el pueblo van desapareciendo físicamente debido a su envejecimiento. Y este hecho me preocupa, y a la vez me genera incertidumbre.  O esto  da un giro radical en cuanto a su equilibrio compensatorio respecto  a   natalidad y fallecimiento, o al futuro "pintan bastos" en lo referente a la despoblación de Mozos de Cea.   Como el goteo de fallecimientos es paulatino,  me temo que su despoblación como espada de Damocles va a estar pendiendo  de continuo sobre Mozos de Cea. Porque ya se sabe, que cuando un vecino fallece, el cierre de la casa que habitaba se hace cada vez  más realidad. Y obviamente, el progresivo cierre de casas es un nefasto presagio por que indica que en el horizonte se vislumbra a un pueblo que quedará vacío de habitantes tarde o temprano. Ahora pongámonos en la situación de que los malos augurios se cumplen...¿Os imagináis a Mozos de Cea despoblado, como si de un pueblo fantasma se tratara, donde sólo el olvido y la soledad fueran sus únicos habitantes?. ¿Creéis que los ocasionales veraneantes o los autóctonos jubilados, podrán seguir haciendo sostenible en un futuro la situación demográfica como hasta ahora? Hay dejo este par de interrogantes. No hay duda de que cada uno de vosotros tendréis vuestra particular respuesta, con argumentos muy válidos. Lo que no admite duda, de  que estoy enfocando el asunto desde una óptica muy pesimista. Quizá me he dejado llevar por la triste noticia del fallecimiento de Serapio Lazo Fernández y la pérdida que representa este hecho en lo  concierne al problema  demográfico. Pero esto no quita el que subyace un preocupante realismo en todo  este tema si lo analizamos detenidamente. Por supuesto que me gustaría estar equivocado y que mis preocupaciones al respecto son infundas, por consiguiente  no tienen razón de ser.  Y que seguirá en un futuro el pueblo habitado, aunque bajo mínimos. Y que sobre el árido y agrario  pago de Mozos de Cea seguirán dándose puntualmente cita cada otoño y verano  la sementara y la cosecha para  no acabar  siendo un coto privado de caza que se lo haya adjudicado un individuo sin escrúpulo alguno sólo con el fin de   lucrarse  con las correspondientes  licencias de caza.  Pero me temo que no es así porque la realidad vaticina más bien todo lo contrario. No nos dejemos engañar por la ilusionante  situación circunstancial que se da cada verano en el pueblo cuando se duplica la presencia de personas que allí se encuentran  de forma pasajera. Ciñámonos  a la dura y cruda realidad, la cual  no augura nada alentador, si no se da la susodicha situación citada. Y como en estos momentos ni se dan las condiciones ni las posibilidades para que compensatoriamente se equilibre, la natalidad y las defunciones,  lamentablemente tendremos que ponernos en lo peor. Aunque bueno,  siempre habrá que dejar un pequeño margen para la esperanza.

Sobre la persona que ha fallecido en Mozos de Cea, Serapio Lazo Fernández, trataré de escribiros en síntesis algo sobre su persona. Comentaros que  su ocupación  laboral fue esencialmente     la de pastor . Si no me equivoco hasta su jubilación ejerció este oficio. Aunque esto no quita que también desempeñó las tareas agrícolas cuando la necesidad lo requería. En cuanto a su carácter,  personalmente yo  lo conceptuaría  muy visceral y un tanto irascible en el caso  de  llevarle la contraria. Sobre todo en lo tocante a sus ideas, pongamos políticas. Ahí desde luego que se mostraba inflexible y salía su visceralidad a relucir si alguien no iba acorde con sus ideas. Fue un entusiasta del juego del dominó. La partida del domingo, mañana y tarde,  par él era sagrada; normalmente tenía de compañero a su quinto: Eutimio Pinto Pacho. Y no le importaba discutir acaloradamente cualquier jugada, tanto con el compañero de juego como con los contrincantes. Vamos, que se ve que llevaba mal lo de perder. Algo normal en quienes juegan al tute o dominó  en Mozos de Cea, que no veas las "grescas" que se montan de vez en cuando a cuenta  del juego. También cabe reseñar que fue alcalde pedáneo del pueblo. Lo que no recuerdo ahora  exactamente por que fechas   se hizo cargo de  la alcaldía en el pueblo.  Que corresponden a la década de los ochenta del sigo pasado, de eso estoy bien seguro.   Como ya he indicado  con anterioridad, lo más emotivo que recuerdo de su persona, está asociado a la época antes de emigrar hacia tierras del Norte. O sea, años anteriores a 1974. Pero después de mi marcha, en cada reencuentro en el pueblo con él, nunca faltó el entusiasta saludo y la buenas palabras de bienvenida. Y por supuesto, que en alguna que otra ocasión, por mor de las ideas políticas opuestas, surgió algún que otro   confortamiento verbal. Pero sin mayor problema. Todo esto ya ha quedado atrás, ha pasado a formar  de su historia personal. Y como toda persona que tristemente fallece  con  ese profundo y permanente  arraigo   en nuestro pueblo, es de suponer que  habrá dejado su particular legado para la posteridad disperso por entre los diferentes lugares, genuinamente agrarios, ubicados a lo largo y ancho del pago de Mozos de Mozos de Cea.


Una vez finalizadas estas palabras, un tanto luctuosas  y que a su vez  claramente rezuman pesimismo por las subjetivas razones que he dejado expuestas, me despediré con un: ¡Hasta siempre Serapio Lazo Fernández   y  que la eternidad te sea leve!


                                                                     ( 6 de julio de 2017)


Rafael.

 

viernes, 23 de junio de 2017

OTRA VEZ 26 DE JUNIO...¡¡SAN PELAYO!!


  ("A Purificación Pacho, por que el pasado de vez en cuando vuelve  a lomos de una yegua torda para acariciarnos la piel del corazón")
 
Hoy es 26 de junio y esta  fecha resulta   muy significativa porque en nuestro pueblo Mozos de Cea se celebra  la  tradicional fiesta de su santo patrón, o patrono,  San Pelayo. En honor a este santo, aparte de los correspondientes actos religiosos, se celebran otros eventos lúdicos y festivos para deleite de todas las personas que en este día se hayan presentes en el pueblo. En mi opinión, subjetiva claro está, la festividad del patrón de una localidad en apariencia  crea una especie de nexo metafísico entre todas las personas que son originarias del mismo lugar; en nuestro  caso  Mozos de Cea. Aunque el resto del año cada uno de nosotros  estamos dispersos a lo largo y ancho de la geografía hispana, o allende sus fronteras, todo por causa de la emigración, no hay duda de que  hoy este día tan especial por razones obvias,  metafóricamente posibilita esa conexión colectiva de todos los que nos sentimos "mocenses"  a través del recuerdo y del pensamiento. De lo que también estoy     plenamente convencido,  es  que tanto los que  sentimos una querencia especial por el pueblo como los descastados del mismo, en cualquier momento del día el  recuerdo de que hoy Mozos de Cea celebra su fiesta patronal estará muy presente en la  memoria. Lo que  desconozco, son las  sensaciones  que experimentará cada persona  a la hora en que aparezca ese  recuerdo. Es obvio que el  nivel de intensidad en cuanto a sus sensaciones,  siempre  estará supeditado al afecto  que por el pueblo personalmente puedan sentir.  No se si estas "sensiblerías" que os escribo en apariencia  no es más que   andar con rodeos con el fin de   justificarme de el  por qué   acostumbro a no estar presente cada año  en  la celebración de San Pelayo en el pueblo.  En el pasado, a veces  las obligaciones laborales o la inapetencia me  imposibilitaban el ir; en el presente más bien la desgana, a pesar de que cuando llega la fecha siento ganas de estar físicamente presente,   pero se ve que me falta decisión. Y  sería buen momento para disfrutar de ese ambiente festivo  que se da en la actualidad, y por mi congénita tendencia   a lo nostálgico, también recordar aquellos remotos días  relacionadas con esta fiesta patronal   que tuve la oportunidad de  vivirlos in situ.  Aquellas lejanas experiencias y situaciones    ya las dejé en su momento escritas y  se hallan publicadas  en los archivos correspondientes al   26 de junio 2015 y  26 de junio de 2016.  Si  se diera el caso que os apetece volver a leer sus textos, busquen el archivo correspondiente y comprobarán  como en ambos me explayo a conciencia y minuciosamente sobre todo cuanto está relacionado  con la festividad de San Pelayo durante aquellos remotos años. Por consiguiente, huelga volver a escribir comentario alguno al respecto para  eludir el resultar os ser repetitivo y cansino. 
 
Lo que si me apetece comentaros es que durante la friolera de 23 años seguidos no estuve presente  en el pueblo el día de San Pelayo. Se que no hay escusa válida ni perdón para ello, pero las circunstancias así lo quisieron. Verán,    la última vez que   había estado  presente fue   en el  año 1974, en plena adolescencia. Este mismo año en el mes de septiembre emigré  del pueblo hasta  la localidad donde me encuentro en la actualidad que no es otra que Leioa (Vizcaya).  Hasta el año de 1997  no volví    a vivir y experimentar insi tu   las sensaciones que causan todos los eventos vinculados a este día . Así que ese demorado reencuentro resultó bastante emotivo y para conmemorarlo   elaboré un folleto cuyo contenido era básicamente una cita con el recuerdo. Creo que fueron 150 ejemplares los que edité-fotocopié y  repartí a la salida de la misa mayor en honor al patrón  a  todos los fieles que asistieron a ese evento religioso. Supongo que los incondicionales lectores de este  del blog  no tendrán ninguna duda acerca  de que iba el contenido de esa publicación, cuando les he comentado lo de citarme con el recuerdo. Bueno, aunque también incluí  en la publicación  viñetas que a través de resumidos    comentarios iban  explicando la vida y muerte de San Pelayo. Esto de las viñetas, fue con la intención   de darle un toque un tanto  sugerente y solemne al folleto,  al  que por cierto, tampoco en una de  sus páginas faltó publicado  el himno al nombrado santo.  Ya saben:

(Imagen de San Pelayo de Mozos de Cea)

"Con voz de gloria
cantar queremos tu palma
que con fuerza no de niño
prendiste fuego en tu alma.
 
Tu fe predicaste a gritos
venciste del cruel la saña
Pelayo mártir de Cristo
con gozo te recuerda España.
 
Despreciaste las pompas del mal
de satán al ministro al vencer
y aunque niño supiste luchar
y aclamaste con gritos tu fe
 
Los caminos de Cristo al mirar
saturados de luz y de amor
no dudaste un momento seguir
y por ellos llegaste hasta Dios."
 
 
Acerca del himno,  comentaros que  éste  que arriba queda expuesto  no ha sido el que  se ha entonado siempre en el pueblo  en honor a  San Pelayo. Anterior a éste, creo que se cantaba otro cuyo  comienzo era  "Niño Pelayo..." o algo así. Por desconocimiento de su letra no puedo  escribir más. El que se canta en la actualidad al parecer procede aproximadamente de la década de los años cincuenta del siglo pasado.  Una persona natural del pueblo, concretamente Joaquín Fernández Pérez,  trajo la letra de este himno que se cantaba en el convento de una congregación de frailes donde él estuvo ingresado.   Ignoro a  que orden religiosa pertenecía.  Respecto al susodicho folleto, desconozco    si habrá    alguna  personas a quien en su momento se lo  entregué si le conservará aún. Supongo que sí, aunque lo más seguro es que  le tenga  abandonado en cualquiera de esos lugares que pertenecen al olvido. Y por cierto, a partir del año 1997, acudí con más asiduidad a la festividad del  patrón. Es más, durante cinco años seguidos estuve presente:  del 2000 al 2004. Un periodo de tiempo que correspondió  a los  cinco años sucesivos que durante  la temporada veraniega me encargué de llevar el bar del antiguo Teleclub: con la festividad de San Pelayo daba el pistoletazo a la apertura del bar. El último domingo de septiembre era su clausura.   Un promedio de  15 horas diarias pasaba dentro de aquel vetusto y destartalado bar aguantado y relacionándome con el variado personal que allí acudía   a tomarse sus tragos o pasar el rato. Pero claro, eran otros tiempos;  era otra forma de querer y poder: de sentir que aún quedaba el tiempo suficiente y las ganas  llevarte la vida por delante. Ahora en cambio...siempre en alerta para evitar  en lo posible  que no sea ella quien se encargue de llevarte por delante.



( En esta imagen podéis ver la original  portada del folleto, o revistilla, de la que os hablo arriba. Cuando fue fotocopiada, su color era verde. Como podréis comprobar, su elaboración es artesanal, y un tanto "chapucera". Por entonces no contaba con los medios de elaboración suficientes para confeccionar  un formato con más calidad en cuanto a su presentación.  Pero echaré mano del tópico y diré que lo importante es el contenido, no el continente. Ya se sabe que el que no se consuela es por que no quiere)

Una cosa que tiene en especial la celebración del patrón, aparte de los festejos y el deleite que estos ocasionan, es la oportunidad del reencuentro   que brinda anualmente a muchas personas que por diferentes razones se tuvieron  que marcharse  del pueblo. Como yo lo hice en su día. Algunas de  estas personas   el único vínculo que tienen con Mozos de Cea es a través de sus ancestros. Según mi criterio,  quizá  en parte sea el motivo de  acudir el  día del patrón  al pueblo por que así logran que ese vínculo continúe perpetuándose en el tiempo. Y es que como ya comento  arriba, resulta muy emocional y representativo el día de San Pelayo y estoy seguro aquellos que se muestran sensibles con facilidad,  la piel de gallina se le pondrá   cuando piensa   todo cuanto guarda relación   con esta festividad. Desde luego que la interpretación del himno o el escucharlo simplemente, es proscribe a   causar una honda impresión emocional.  La misma impresión que  pudiera causarte el recordar todo esos momentos vividos tiempo atrás y que guardan intrínseca  relación  con la fiesta del patrón. Pero es de recibo admitir que se trata  únicamente   de una experiencia más en la vida y que ya forma parte  del pasado y su emotiva nostalgia. Ahora por tanto,  lo que nos toca es vivir y disfrutar todo  cuanto acontezca en el presente. Y el presente  precisamente  es hoy día 26 de junio de 2017 y con esta fecha  de nuevo otro año más  el colorido y el ambiente festivo    vuelven a tomar un protagonismo especial   en Mozos de Cea por la celebración  de su fiesta patronal. Y ahí estarán,  o más bien  están,  formando parte de sus divertidos y solemnes    fastos, la víspera a la noche arderá la  hoguera en la Plaza San Pelayo y a los asistentes  se les obsequiará  con la popular  queimada.  Al día siguiente, se darán cita los explosivos sonidos de los cohetes  anunciando el festejo, la exhibición  de  las tradiciones populares, el lunch con que obsequia generosamente la organización de fiestas a la concurrencia, el  Torneo de bolos leoneses "Villa de Mauzas",  la tradicional diana o pasa calles, y sobre todo la orquesta y charanga que amenizarán la verbena y el habitual baile vermut. Si en aquellos años remotos de todo el  cometido musical se encargaban humildes orquestas como fue la de los Hermanos Fernández de Villahibiera, en la actualidad para la ocasión se contrata una orquesta de mayor empaque y glamur y  también    una discoteca móvil. Por lo tanto,  en lo concerniente al tema del "bailoteo"  se cumple con creces.   Tampoco faltarán a la cita los solemnes actos religiosos como es  el estridente volteo de campanas, la misa mayor en honor al patrón con procesión incluida  y acompañamiento musical y por supuesto que también el recorrido de la procesión contará con la presencia del emblemático pendón. Y el segundo día a celebrar  "San Pelayín". Como ordena la tradición,  este día habrá  misa en honor y recuerdo a todos los difuntos de la parroquia.  Como veis,   también los añorados ausentes tienen  su emotivo y luctuoso recuerdo en esta fecha tan especial. Por otra parte, se trata de  un merecido y necesario recordatorio como agradecimiento por el importancia de su obra y el legado que   han dejado, el  cual ya forma parte de la historia y el acervo de Mozos de Cea.   Pero, bueno, no nos pongamos  tan melancólicos, ni hablemos tampoco de la muerte más que lo explícitamente   necesario. Es más estimulante   hablar de la sensación  que nos deja el vivir por   resulta ésta  una experiencia única e irrepetible. Y  además por que hoy se celebra   la fiesta patronal  en honor a San Pelayo  en Mozos de Cea y esta  circunstancia sólo admite  alegría . Por tanto, nada de tristeza en esta fecha, estaros seguros que será  la propia  vida quien se encargará de hacer   que  la sintamos en cualquier otra situación. Pues tanto, que no pare la música, ni  la fiesta,  y  quienes tengan la oportunidad de estar presentes físicamente en el pueblo viviendo estos momentos,  que los disfruten   hasta que el cuerpo les aguante. 


Largos  días y placidas noches para todas y todas


Rafael.
 
 
 

jueves, 8 de junio de 2017

MANANTIALES


 Seguimos haciendo acto de presencia. Por consiguiente, continuamos con más de lo mismo. En esta ocasión va de manantiales el tema. Si leéis el texto que a continuación escribo, comprobaréis que no os miento. Sin más preámbulos, directo me voy al asunto, nadando o bebiendo a través de las palabras, por que esto va del H2O, o sea agua, tal  como os indico.

"Mozos de Cea el pueblo de las fuentes y en la ladera de su monte se hallan aguas medicinales" Esto que acabáis de leer se trata de   un comentario  que   escuché decir en repetidas ocasiones a Dionisio Pacho; además   me aseguraba haberlo visto escrito  en un libro.  Por más que le insistí en que me dijera de que libro se trataba, nunca conseguí saber el título del mismo. A veces dudaba de si  realmente estas palabras aparecían publicadas en ese supuesto libro, o únicamente era pura invención del "socarrón" de Dionisio Pacho. Obviamente es una duda que aún persiste y que lamentablemente se perpetuará porque esta persona falleció el día 20 de diciembre del año 2000. Aunque la verdad, basándome en ciertos conocimientos,  esa duda no debería tener  razón de ser. Os explico.  La ladera del monte que indica el comentario, obviamente pertenece a la  del  Alto Tomorisco. Como sobradamente conocéis la mayoría,   al final de esta ladera  se encuentra el término conocido como "Valdezalces" con sus majestuosos y centenarios- o milenarios- robles.  En este mismo  lugar está ubicado un manantial que ha lo largo del tiempo el fluir de sus aguas ha  logrado formar un pequeño humedal. Pues bien, son precisamente estas aguas  las que el comentario indica que  son medicinales. Desde luego  mal encaminado no va por que  la rumorología popular en  tiempos remotos así   lo atestiguaba. Pero  al final,   acabó siendo sólo eso: un rumor . El caso fue que ante las dudas y los rumores, a   una persona  del pueblo se le ocurrió la descabellada idea de llevar un frasco de esa agua  a un laboratorio  para que fuera analizada Ahora tengo mis  dudas acerca de si al laboratorio que acudió fue  a uno de    Madrid o de León.  Lo único que se con toda  certeza es que en el correspondiente  análisis no se halló  atisbo alguno  que indicará que fueran medicinales  aquellas aguas. Una lástima, porque de haber resultado medicinales, estoy plenamente convencido de que algún  invento relacionado con los baños terapéuticos   se hubiera montado en Valdezalces.  Por cierto, por aquellos remotos años, también se daba la circunstancia de  que parte del  agua que se encontraba en  el exterior de aquel paraje y que había fluido del manantial,  tenia un  color oscuro y   una especie de  capa grasienta. Según la leyenda urbana  se decía que la razón de que el agua se hallara  en ese estado, se debía a que en las capas subterráneas de ese  lugar  había petróleo.  Supongo que más bien sería  otra razón diferente por la cual se hallaba el  agua  en ese estado y no precisamente por lo que la  rumorología popular comentaba. 
 
¿Qué  Mozos de Cea es el pueblo de la fuentes?;   razón  no le falta a quien supuestamente así lo dejo escrito. Siempre ha habido un número considerable de fuentes o manantiales a lo largo y ancho del terreno que pertenece a Mozos de Cea. En aquellos tiempos lejanos, los manantiales eran muy necesarios porque su agua servía para saciar la sed de todos aquellos labradores que fatigosamente laboraban en el campo sus faenas agrícolas, sobre todo durante el tiempo en que apretaba la canícula veraniega de lo lindo.  Otros que por entonces también saciaban su sed con las aguas de estos manantiales eran los pastores. Al respecto, comentaros que hubo un tiempo que  hasta 11 rebaños de ovejas llegaron a coincidir y a pastar juntos en el pago de  Mozos de Cea. Por aquellos lejanos años,   los  labradores y pastores  se encargaban de adecentar    los manantiales para que estuvieran  en buen estado de conservación y  sus aguas fueran perfectamente potables.  Muchas de estos manantiales cuando en 1974 se llevó a cabo la concentración parcelaria, desaparecieron, merced a que alguno de ellos pasaron a ser propiedad de los dueños de las fincas por estar situados dentro de las mismas. Luego cada propietario   con  el  manantial que le tocó en suerte hizo lo que le pereció conveniente. La mayoría de ellos  fue borrarlos del mapa por diferentes causas. 
 
A continuación aprovecharé para nombrar todas las fuentes, o manantiales, que en estos momento recuerdo. Prácticamente la totalidad de ellos conozco a la perfección  en que parte del pago de Mozos de Cea están ubicados     y por supuesto que  en más de una ocasión  he saciado mi sed  con sus aguas.  Algunas fuentes de las que nombraré  no tuve la suerte de llegar a conocer, en cabio se perfectamente    el lugar  donde estuvieron situadas.

Comencemos:

Antocil:  De esta emblemática fuente ya hablé tiempo atrás.   Busquen el    archivo correspondiente si os apetece leer de nuevo.  Desapareció  por motivos de la concentración parcelaria.

Campofrío: Había dos pequeños manantiales. Uno de ellos  normalmente estaba seco la mayor parte del año. El otro  aún está  dentro de la reguera y en mal estado de conservación. Su agua no habrá que considerarla ya potable.

El Caño:  A la salida del pueblo con dirección a Velilla de Valderaduey se encuentra en la actualidad esta fuente que supongo conoceréis sobradamente todos   que función ha desempañado desde siempre. Según mi información, la fuente del caño originalmente estuvo ubicada en su día en el medio del pueblo. Justo enfrente de donde ahora está el centro de salud.

El Cepo de Corrales: A pesar de que está dentro de una finca particular por culpa de la Concentración Parcelaria, creo que no ha desaparecido este manantial.

El cepo de la barrera: Aún permanece en la laguna de la barrera. Está rodeada de agua su estructura.

El cepo de la era el alto: Justo debajo el cementerio está ubicado este manantial que en la década de los noventa fue reformado como con los mismos materiales  que los del "El Cesto". Se seca a menudo.


El Cesto:



(Tal como aparece en esta imagen así se encuentra actualmente este manantial situado en el paraje conocido como "El Cesto". A mediados de los noventa lo reformaron con los materiales que podéis observar. Su agua fluye bastante limpia, por tanto potable. ¡ Pero ojo al dato!: se comenta que si bebes mucha agua de este manantial  te puede entrar  "cagarrina" (Diarrea) ¿Serán sólo habladurías o algo habrá de esto cierto?  Dejo la interrogación en suspense.)


El Chorrillo del Tío Andrés: Aunque no estoy muy seguro, creo que estaba situada cercana al término conocido como "La campera el caño". Desconozco que suerte corrió.

El Colodrillo: Cumplió con creces en su día con su cometido. Desapareció con  la concentración parcelaria

El Repartimiento: Se trataba de un pequeño manantial ubicado   en los lindes donde se dividen a  los términos de Mozos de Cea y Valdavida.  La concentración parcelaria se encargó de hacerlo desaparecer.

El Río: En la pradera o pastizal del término "El Río" se hallan varios manantiales pero sus aguas nunca se han sido  potables.

Fuente Antana: Estuvo ubicada donde  comenzaba el  antiguo camino hacia Villeza.  Recuerdo que este fuente tenía un popular eslogan que decía: "La fuente Antana/ que cuando llueve mana"

Fuente de la   Prada: En su día estuvo ubicada  dentro del casco urbano del pueblo. Justo en frente de la casa de Matías Lazo.

La Pocica: De este emblemático y popular manantial situado a las afueras del pueblo, ya dejé un extenso texto publicado que podréis volver a leer si entráis en el archivo correspondiente.

Las Terreras: Está situado dentro de la reguera  conocida en parte como "la reguera el valle". Me temo que ya no será potable el agua de este manantial.

Las Santanillas: De este manantial ya hablé también en su momento. Busquen el correspondiente archivo para leer más. Después de la concentración parcelaria,  desapareció.

Mesteruelo: Aquí hay  dos manantiales. El que ha estado desde siempre junto a una charca que se llena por el fluir de su agua. Por cierto,   también había que tener cuidado al beber de su agua por el tema de la "cagarrina".  A muy pocos metros de distancia del anterior citado,  está ubicada  la que popularmente se le confirió el nombre de  "La fuente de los jubilados" .La razón de este nombre se debe a  que varios jubilados y veraneantes a mediados de la década de los noventa construyeron esta fuente.

Samillán: Pequeño manantial que cumplió su cometido hasta que desapareció por motivos citados.

Uncalada: Importante y muy servicial fuente en su momento. No desapareció, sino que fue convertida  en un pozo de grandes dimensiones que su propietario utilizó para regar 

Valdebarrera: El único manantial del que tengo conocimiento que estuvo situado dentro de la cota del monte de Mozos de Cea. No lo llegué a conocer.

Valdezalces:  Todo ha quedado escrito sobre este manantial que a día de hoy, aparentemente, la maleza y la dejadez lo han convertido en un pequeño pozo lleno de fango y agua sucia.

Villeza: Emblemático e importante manantial. Ya hablé largo y tendido sobre  él en su día. Lo comprobaréis en el archivo correspondiente.


Este es el listado de todos los manantiales de agua potable que  han existido  en Mozos de Cea. La mayoría de ellos aún permanecen en el mismo lugar,  aunque  muchos de ellos en mal estado de conservación. El nombre de los manantiales son los   mismos que los nombres de los  parajes donde está ubicados, razón por el cual así se los conoce y se los nombra.  La verdad, que cuando vas paseado por el desolador paisaje  de nuestro pueblo, debido a su sequedad,  y te  encuentras con alguno de  estos manantiales que han conseguido crear pequeños acuíferos en aquellas  áridos parajes, resulta una bendición multiplicada para la visión de nuestros ojos. De ahí la vital importancia de seguir contando en el término de Mozos de Cea con todos estos manantiales, aunque estén en mala conservación, y porque además son parte de su patrimonio natural.

Desconozco el interés que os haya podido suscitar la lectura de este nuevo texto publicado. Con que os sirva para continuar almacenando información acerca de nuestro pueblo en el disco duro de vuestra memoria, será suficiente.

Largos días y plácidas noches para todas y todos

Saludos

Rafael

 
 
 
 
 
  

jueves, 11 de mayo de 2017

SABIAS QUE...

Aquí regresamos de nuevo. Esta vez nada de  protocolaria presentación como viene siendo una costumbre. Por consiguiente, iré  directo al asunto, nostálgico por supuesto,  ya  que esto no cambia. En esta ocasión el tema va de:

 
 
SABIAS QUE....
 
 
... allá por la década de los sesenta del sigo pasado era costumbre que durante el mes de mayo los niños y niñas de Mozos de Cea, nos aprendiéramos un determinado poema  que la maestra nos indicaba y que estaba normalmente relacionado con la Virgen María. Una vez que había finalizado el rezo del rosario los domingos a la tarde,  ante el altar mayor teníamos que recitar de memoria el poema. Por entonces, ese altar   estaba cubierto con el  tradicional y estético "pabellón"  y en el centro del mismo,  se colocaba la imagen de la Inmaculada. También era de obligatorio cumplimiento para  cada  niño  recitar un poema con temática religiosa el día de su primera comunión.  
 
 
...  un domingo de julio de 1972 vestidos con nuestro elegante y recordado uniforme rojo y azul jugamos un partido de futbol en Velilla de Valderaduey y este pueblo nos endosó una paliza de escándalo: 8 a 0 fue el resultado. Con nosotros jugó José Huebra (Marido de Eva) que por aquellos años era un figura del futbol.  Estaba federado  en la Federación de Futbol Vizcaína y jugaba en sus equipos punteros, pero ni con éstas se pudo  evitar el que me llevara todo ese "carro de goles",  por que  éste que ahora escribe  fue el portero aquella tarde. Mal recuerdo me quedó de aquel partido, la verdad. Aunque hay que reconocer que contra Velilla de Valderaduey en lo tocante al futbol, nada teníamos que hacer.  Por aquellos años ya habíamos jugado  otro partido en Mozos de Cea contra este mismo pueblo y nos ganaron también por 3 a 5. 


... el último curso docente que se impartió en la Escuela Mixta "San Benito" de Mozos de Cea, fue el que correspondió a los años 1980-1981. Asistieron a este último curso impartido por la maestra O. García Díaz, estos seis alumnos: Mª Asunción Pacho Fernández; Mª Camino Antón Morán; José Ramón Pacho Pacho; Francisco Pacho Pacho.  Mª Elena Lazo Lazo y Ana Belén Fernández Pérez. Como es sobradamente conocido,  el edificio de la antigua escuela lo hicieron "desaparecer del mapa" cuando  tristemente  fue derribado en el otoño de 1995. 



...esta es la portada de mi  álbum de cromos y en él pegaba los cromos donde aparecían impresos los futbolistas que jugaron la liga española de primera división la temporada 1969-1970. Todos  los niños, y alguna que otra niña de Mozos de Cea, por entonces tenían también un álbum igual que éste. Los cromos los conseguíamos a través de las chocolatinas cuya marca era  "La Cibeles" y las  vendía a  peseta cada una  Hortensio García en su cantina. Yo creo que  las comprábamos de continuo más por conseguir una nueva estampita futbolera  que por comernos el chocolate. Cuando alguna persona mayor adquiría una chocolatina, sabedores de que no le interesaba el cromo, prestos  nos acercábamos a él y mientras iba quitando su envoltorio,  con insistencia le pedíamos nos lo regalase. Pasó el tiempo y  al final no pude completar el álbum. Tampoco ningún otro niño del pueblo lo consiguió. Y mira que yo por activa y por pasiva traté de lograr completar la colección.  Mas de una vez me desplacé a Santa María del Río para cambiar los cromos repetidos con los niños de este pueblo porque también allí estaban por entonces a vueltas con la colección. Y supongo que también   los niños de todos los pueblos colindantes los coleccionarían, ya que por aquellos remotos años la venta de esta marca asturiana de chocolates estaba presente en  todos los bares, cantinas  y comercios de los pueblos limítrofes.  

...a finales de la década de los cuarenta del siglo pasado, un matrimonio de origen asturiano con un hijo de corta edad, se "exilió" en Mozos de Cea. El motivo de este hecho,  se debió  a que la mujer, modista de profesión, había bordado una bandera para el bando republicano. Por este aparente "delito" el autoritario   régimen franquista de posguerra tomó drásticas represalias contra ellos  y  los desterró de su lugar de origen. Residieron por algún tiempo  en el pueblo y luego se marcharon para Valladolid, supongo una vez  acabada la condena de  su destierro.  Durante su estancia en el pueblo, habitaron  una antigua casa donde hoy se halla ubicada la actual y deterioradísima casa rectoral. Los nombres de este matrimonio eran, Evencio Serna, albañil de profesión  y Dolores (desconozco su apellido). Tuvieron un segundo hijo, de nombre Raúl, que nació en Mozos de Cea. Su primer hijo se llamaba Audaz.  Como dato anecdótico en referencia a este asunto, comentaros que el extraño nombre que tiene mi hermana Duaret, es debido a la señora Dolores, porque así  sugirió a mis padres que la llamaran. Desconozco los motivos que llevaron a esta mujer    para proponer tan original nombre, la verdad. 

...el domingo15 de agosto de 1976, cuando el país estaba inmerso en su conflictiva y difícil Transición política y comenzaba el fervor por la identidad de las comunidades autonómicas, aquel día por la tarde mientras que dentro de la iglesia  los devotos vecinos y vecinas del pueblo  rezaban  el tradicional rosario, yo a través del campanario accedí a subirme al tejado del templo y en la veleta que está situada sobre ese mismo tejado, coloqué la bandera de León que personalmente había confeccionado. Y allí quedó expuesta y ondeante. Pero sólo permaneció unas horas. Un vecino del pueblo con evidente inclinación franquista, al que   obviaré su nombre, sabedor de que yo era el responsable de su colocación, fue a casa de mis padres advirtiéndoles que si no quitaba de inmediato la bandera, avisaría a la Guardia Civil. Así que para evitar tener serios  problemas con la "Benemérita" por ese permitido poder tan represor que tenían   por aquellos compulsos  años, a altas horas de la madrugada tuve que subirme de nuevo al tejado y quitar la bandera.  Y digo a altas horas de la madrugada, porque tuve que retirarla de aquella veleta  cuando acababa de  llegar a casa después de haber estado de fiesta en  la verbena celebrada en Renedo de Valderaduey.  Todavía por desconocimiento   aún corre el bulo por el pueblo de que fue la Ikurriña la que coloqué en la veleta ese día. No es verdad. Fue la de León quien por unas horas ondeó al viento aquella tarde, y parte de la noche, en aquel lejano domingo de agosto de 1976.

... que   de los varios jóvenes naturales de Mozos de Cea que lucharon en los diferentes frentes de la Guerra Civil española, sólo a uno lo mataron en combate. Su nombre era Valentín Modino. Lo único que conozco acerca de su familia, es que era hijo de una señora a la que no llegué a conocer y   que las personas mayores del pueblo la llamaban la "Tía Margarita". En cambio las hermanas del fallecido si que los conocí personalmente. Eran las siguientes: María,  Catalina, Felisa y  Froilana.  Según la información que conozco sobre su muerte, a Valentín Modino lo mataron en el frente de Bilbao cuando iba a buscar   agua para llenar su cantimplora. Como algo anecdótico relacionado con este asunto, os contaré que  unos cuantos años después de su muerte, una persona del pueblo cuyo nombre era Fortunato Lozano (Nato) , estando en Bilbao por razones que desconozco,   por una casualidad descubrió  en el cementerio de Derio (Vizcaya)  una placa donde estaba inscrito el nombre de Valentín Modino y su lugar de origen que no era otro que el de Mozos de Cea. Es de suponer que en este cementerio lo enterraron.

...que la última persona que nació en un domicilio de Mozos de Cea fue  Francisco (Paco)  Pacho Pacho. El 19 de octubre de 1970 nacía en la casa que habita en la actualidad su hermano Ramón.  Se da la paradoja de que el nacimiento de Paco,  por partida doble    resulta especial:     ser   la última persona   nacida en el pueblo y a su vez el último varón.  Respecto a la última mujer que nació en Mozos de Cea, indicar que se trata de  Begoña Pacho Pérez.   La fecha de su nacimiento fue el 8 de julio de 1966. A punto estuvo   de no corresponderle tal honor debido a que, cuando  su madre sintió  los primeros inicios del parto, avisaron  a  la ambulancia  para que viniera  a recoger a la parturienta y la trasladara  a León y  diera a luz a su bebé en la maternidad del hospital de esta ciudad. Pero al parecer el destino por una u otra razón,  quiso que naciera en el pueblo; concretamente  en la casa de sus abuelos maternos Fernando y Camila. 

... que era costumbre el que los mozos del pueblo, normalmente quienes  habían pagado la obligatoria "cuartilla" de vino, mataran un carnero el día 1 de noviembre, fecha que  coincide con la festividad del día de todos los Santos. La información que tengo respecto a este asunto es que una vecina del pueblo, concretamente María Fernández, (la "Tía Mariona" como popularmente se la nombraba) era la encargada de cocinar en su domicilio el carnero y en esa mismo hogar, en jovial convivencia todos los mozos que participaban en aquel tradicional evento gastronómico, se lo zampaban;  regado con "el vino autóctono", claro está. 

Y por ahora considero que ya es suficiente este "Sabias qué...".  Habrá tiempo de continuar con algo similar en otra ocasión. Por que obviamente los recuerdos del  pasado que forman parte intrínseca de  Mozos de Cea en apariencia resultan ser infinitos.  Por consiguiente, cuando el momento, la necesidad, o la motivación lo requieran, seguiremos transformando al pasado y su memoria en palabra escrita. No cabe duda de que ésta  será la manera más apropiada  para  ir descubriendo de forma paulatina    la idiosincrasia y la Historia  de Mozos de Cea que con anterioridad desconocíamos.   

Largos días y plácidas noches para todas y  todos.
 

Rafael





 
 
 
 
 

miércoles, 12 de abril de 2017

COFRADIA DE LA CRUZ

Seguimos inmersos en el  cometido de costumbre.  Como ya  sabéis, no es otro que  el intento de  transformar a la memoria en   palabra escrita. Por esta razón   a continuación voy a escribiros un texto que   lleva implícitas  remembranzas del pasado. Algo que de forma habitual  lo vengo haciendo. Por consiguiente,  otra vez  acudo a mi cita  con la nostalgia con el fin  de  comentaros algunos de  los momentos que me tocó vivir   y que guardan  relación con  la   Semana Santa que se celebraba en tiempos muy remotos en Mozos de Cea. Uno de aquellos momentos que       mi memoria guarda con mucho  interés son los que  están vinculados a  la ancestral  Cofradía del Cristo de la Vera Cruz, o "Cofradía de La Cruz" como popularmente se la nombraba. En la actualidad desgraciadamente ha perdido toda vigencia por no existir ya cofrade alguno, pero por aquellos lejanos años su cometido era parte fundamental de la Semana Santa en el pueblo.   Yo desde que tuve uso de razón he sabido de su existencia; como también he conocido personalmente a diversos miembros de esta congregación,    todos ellos ya  fallecidos.  Según datos recogidos y publicados en la desaparecida revista "Concejo Abierto", cuya edición corrió a cargo de   Félix Pacho Pacho  entre los años 2000 y 2002,   es concretamente el año  1613  la primera fecha que consta en el antiquísimo libro de cuentas de la citada  Cofradía. Por consiguiente, habrá que pensar que fue aproximadamente  por esta fecha  cuando se fundó  la Cofradía de el Cristo de la Vera Cruz en Mozos de Cea. Pero bueno, yo no voy ahora a  retrotraerme a tantos siglos atrás para hablaros de cuales fueron las razones que llevaron a su fundación,  o cual fueron las ordenanzas y el conjunto de normas legales englobadas en el antiquísimo estatuto por el cual se regían sus asociados. Si alguien tiene la posibilidad de leer el número 3 de la revista nombrada, podrá conocer al detalle los pormenores de este interesante  asunto.  En cambio de lo que sí voy ha  hablaros  es  de algo más próximo en el tiempo. Bueno relativamente cercano, porque  ya han   transcurrido  alrededor de cincuenta años de todo cuanto  viví in situ durante la Semana Santa de mi niñez en Mozos de Cea y que está vinculado estrechamente a las actividades litúrgicas que por entonces llevaba a cabo la  Cofradía de La Cruz.



(Esta es la portada  del número 3 de la revista "Concejo Abierto", la cual citó arriba. En la misma podréis comprobar la imagen del Cristo de la Vera Cruz de Mozos de Cea)  

Una de esas actividades que recuerdo con cierta emotividad es  la procesión nocturna   que organizaban   bajo las órdenes del párroco que oficiaba por entonces los actos religiosos  en el pueblo  y  supongo que ya sabéis a quien  me estoy refiriéndome, por nombrarlo por activa y por pasiva siempre que  el texto que escribo va por derroteros eclesiásticos. Efectivamente es Bernardo Pérez Gil de quien os hablo, al que por cierto durante aquellos días de  tanto ritual y solemnidad,   se le duplicaba  su labor sacerdotal. Pero él sabia bien campear  el temporal con la mayor  puntualidad posible. Comentaros, que durante las   procesiones nocturnas,  uno de los miembros de la Cofradía portaba la imagen del Cristo de la Vera Cruz y otro una cruz grande de madera sin imagen alguna y una tela blanca colgando de sus aspas. Tanto los cofrades como la mayoría de personas que acompañaban la procesión portaban una vela encendida en sus manos. Por entonces  las procesiones estaban muy concurridas debido a que por aquella remota época había más de un centenar de personas que residían todo el año en el pueblo y la mayoría de ellos guardaban una devoción extrema  tocante a los preceptos de  la religión cristiana. La verdad ahora que  recuerdo aquellos momentos durante el recorrido nocturno me parecen  un tanto tenebrosos.  Y es que con los faroles y las velas encendidas y la conmovedora imagen de Cristo en cuyo rostro se reflejaba el drama de la muerte, luego caminando por las  antiguas y rudimentarias calles del pueblo que   se  encontraban   en   pésimo estado su pavimentación, uno no puede  dejar de considerar que aquellos  momento resultaban  de una notoria tenebrosidad. Como era lógico,    saetas no  se cantaban a lo largo del recorrido, pero en cambio lo que sí  se entonaban eran los tradicionales   cánticos religiosos apropiados  para la ocasión.  Año tras año nunca  dejó de entonarse  durante aquella procesión nocturna ese tradicional  canto litúrgico que  tan adecuado  resulta para  estos solemnes días  como es el:

"Perdona a tu pueblo Señor,
perdona a tu pueblo,
perdónale señor.

No estés eternamente enojado
perdónale señor...."  

Por entonces había en el pueblo dos vecinos, ambos cofrades también, que durante la Semana Santa cantaban los tradicionales calvarios y rosarios (el de la aurora y el de la buena muerte) y algún que otro canto de carácter religioso, pues bien en aquel recorrido nocturno  no faltaban cada año sus voces entonando con esa   cadencia especial que necesita  todo cuanto está relacionado con los episodios evangélicos que narran la  pasión y muerte de Cristo.  Estas dos personas a las que me estoy refiriendo son Fausto Conde y Epifanio Moran; aunque lo políticamente más correcto sería decir fueron porque ambos  fallecieron hace ya  hace unos cuantos años. Otra de las actividades litúrgicas que llevaba a cabo esta cofradía en Semana Santa era de la de "Velar a Santísimo" dentro del recinto de la iglesia. Era por voluntad propia, y también por su condición de fervientes devotos,  las personas que se encargaban de custodiar durante toda la noche   al supuesto cuerpo de cristo expuesto en el Sagrario. La custodia  comenzaba la noche del Jueves Santo y finalizaba la madrugada del Viernes Santo. Estoy  en duda ahora acerca de si eran las mismas personas quienes  permanecían en su fervorosa vigilancia toda la noche, o se iban turnando. Respecto a este asunto, según cuenta  la rumorología popular algunos de los allí presente, para honrar al Señor, se bebían sus tragos de aguardiente. Yo pienso que más que para honrarle, sería para calentarse ellos  el cuerpo , por  que a altas horas de la madrugada   el frió que haría dentro del gélido recinto de la iglesia se haría insoportable si no se le metía    un "traguín de orujo" al cuerpo. Bueno,  como he dicho esto pertenece a la leyenda popular y su consustancial rumorología,  ya que nunca conoceremos  con exactitud lo que harían aquellos fervientes hombres durante sus largas y tediosas noches de custodia. Otra imagen que al respecto tengo   grabada en mi memoria es a Eleuterio Castellanos (Luter)  debajo del coro  con  una cesta rectangular de mimbre y de  amplia cabida repleta de velas con un sencillo candelabro incorporado a ellas. Desde ese lugar  iba  repartiendo  las velas a cada  cofrade en el momento de   entrar a la iglesia y de recogerlas a su salida. Que yo recuerde, este señor siempre fue el encargado de esta función. Supongo que en algún rincón del olvido  permanecerá inactiva a perpetuidad aquella vieja cesta de mimbre  y   en su interior  probablemente   aún  se conserven alguna de las velas que se emplearon para la ocasión.

Otro hecho  relacionado con la susodicha Cofradía está relacionado con la celebración de la fiesta de La Cruz y  que corresponde al día 14 de septiembre. Se trata, o más bien se trataba,  de  una fecha muy significativa para los cofrades  por razones obvias. Ese día la costumbre  era celebrar  una misa  en honor a la Cofradía   y procesión  con la imagen de Cristo crucificado . A la finalización de esta misa matinal, todos los miembros de la Cofradía se reunían en la casa de algún congregante para hacer balance de cuentas y elegir los cargos  para el siguiente año. Los cargos correspondían al  de Abad y Mayordomo. También aquella reunión servía para conceder la admisión a nuevos miembros. Resultaba muy peculiar la forma que tenían para decidir  si aceptaban o no su admisión. Os cuento. Los allí presentes en secreto elegían bien  un garbanzo o un tito y lo  depositaban dentro de un recipiente ( El tito era una  planta leguminosa que servía para alimentar al ganado y que popularmente se la nombraba  muela por tener la forma de esa pieza dental. )  Una vez que todos "votaban" de esta forma tan original, si en el recuento salían más garbanzos que titos, quedaba aceptada la admisión del nuevo miembro. Como dato anecdótico comentaros que fue Enemesio López  la última persona que pasó esta prueba de elección y paradójicamente también fue este mismo señor el último miembro de la cofradía que murió. Tradicionalmente, una vez finalizado el nombramiento de cargos y la admisión de nuevos cofrades,  en placentera compañía comían pimientos con pan y se echaban sus tragos de  vino. Por cierto, aquel vino normalmente  su denominación de origen era  autóctona porque lo habitual era que cada vecino del pueblo elaborara su propio vino en sus rudimentarias y particulares lagares.

Y esto es todo cuanto en resumidas cuentas  os puedo comentar a cerca de la Cofradía de La Cruz de Mozos de Cea, la cual como ya os explico al comienzo del texto hoy en día su  vigencia  es inexistente por la falta de cofrades. En apariencia   resulta como un vestigio del pasado. Lo único que da fe  de que  existió tiempo atrás en todo su apogeo,     es la   antigua y solemne imagen de Cristo clavado en la cruz donde como ya he comentado en su rostro queda reflejado todo  el drama y la amargura de su muerte. Está imagen está actualmente ubicada en el "Altar del Santo Cristo". Que por cierto, según consta en los archivos parroquiales, el retablo donde está ubicada lo construyó alrededor del año 1613 un vecino de Almanza de nombre  Juan Gutiérrez  y la cofradía pagó por este retablo 400 reales.


(En esta imagen se puede apreciar el retablo, o "Altar del Santo Cristo" donde está ubicada La Cruz, tal como indico arriba)


Desconozco si algún interés os podrá causar    todo cuanto aquí queda  escrito. En cambio, de lo que   estoy plenamente convencido es que nueva información relacionada con el pasado de Mozos de Cea vais a tener la oportunidad de almacenar el en "disco duro" de vuestra memoria. Y esto es algo que habrá que  tener en cuenta.

Saludos a todas y a todos.


Rafael