jueves, 6 de julio de 2017

PALABRAS PARA UN ADIOS


SERAPIO LAZO FERNÁNDEZ

(In memoriam)
 
 
 
(1935 - 2017)


Una persona  que desde su nacimiento  estuvo afincada de forma permanente  en el pueblo, ayer 5 de julio de 2017 murió a la madrugada. (¿Desconozco cual debe ser la  razón por la que siempre acostumbra a llevarnos en su compañía la muerte a la hora en que parece despertarse el alba?)  Me estoy refiriendo a   Serapio Lazo Fernández.  No se vosotros que sensación os deja esta triste noticia.  A mí la verdad que más allá de la tristeza que supone su defunción, lo que me deja es una sensación de pérdida irreparable. Resulta un problema demográfico muy preocupante el hecho de fallecer una persona que ha residido de continuo en Mozos de Cea por no existir la necesarita  natalidad que pueda compensar su equilibrio demográfico. Esta es una situación terrorífica, la cual  contribuye a que progresivamente se vayan quedando vacíos de habitantes todos los pueblos con  símiles características a  Mozos de Cea. También es una obviedad el que cuando fallece esta clase de personas profundamente arraigadas  de por vida al pueblo, el preocupante vacío que dejan, no es exclusivamente el de contribuir a su paulatina despoblación, sino que con él también desaparece una pequeña e intrínseca parte  vinculada a esta tierra agraria por antonomasia. Del mismo modo desaparecen   también todos aquellos  momentos personales de quienes  han coincidido en   la existencia con el difunto. Si tuviera  que evocar de manera afectiva mis momentos personales con esta persona fallecida, estarían vinculados estrechamente al pasado. En mí etapa de niñez y adolescencia vividas íntegramente en Mozos de Cea. Después de que emigré del pueblo, cuando regresaba en ocasiones , tuve mis encuentros y desencuentros con el finado, pero siempre fueron desde el respeto, y sobre todo desde el agradecimiento debido a que  su permanente presencia  era de vital transcendencia por  contribuir  a que Mozos de Cea siguiera estando  habitado por personas como él, tan arraigadas y pegadas hondamente  a esa tierra. Sin duda,  personas que nunca cayeron en la tentación de emigrar, la cuales  hacen todo lo posible para  que  "los emigrados" podamos notar que el latido  de nuestro  pueblo continúa  vivo y con ello  permiten  que no muera en la indiferencia ni en el olvido de forma general. Por lo tanto, no es sólo una sensación triste la que me deja su fallecimiento, tal como indico arriba, sino ese presentimiento de ausencia permanente que en el pueblo  quedará de él ulterior a su muerte.  Cierto que debido a sus serios problemas de salud, los últimos años, apenas se dejaba ver, razón por la cual   no solía acudir a las amenas charlas  que  tradicionalmente  acostumbran a entablar los vecinos del pueblo  sentados sobre el "popular madero"; en este caso el madero  que  frecuentaba en común compañía  está situado frente a la Plaza de San Pelayo.   A veces se le  echaba en falta  porque era un buen contador de  divertidas  historias y anécdotas. Desde luego muy elocuente en cuanto a la forma de  expresarlas.  Y a mí personalmente cuando regreso al  pueblo, me gusta estar con esa gente que permanece de continuo en él porque son la esencia del mismo. Es como si estando en su presencia,   de alguna manera   tratara de seguir  formando parte intrínseca aún de Mozos de Cea, aunque únicamente   es a través del  pasado la única  posibilidad que me queda de mantener vivos los vínculos que me unen al pueblo.  A este respecto, siempre tendré en mi evocación de forma preferente al añorado Luis Pacho Rodríguez. Persona que estuvo  arraigada con firmeza y tradición a la tierra: él  era en esencia Mozos de Cea.  Confieso que siempre que estoy junto al "Corral de las Malvas" - donde estuvo, sigue estando, su hogar-,    a pesar de que falleció hace unos años, su  ausencia se dejan sentir.

Desgraciadamente por ley de vida estos vecinos de permanencia continuada en el pueblo van desapareciendo físicamente debido a su envejecimiento. Y este hecho me preocupa, y a la vez me genera incertidumbre.  O esto  da un giro radical en cuanto a su equilibrio compensatorio respecto  a   natalidad y fallecimiento, o al futuro "pintan bastos" en lo referente a la despoblación de Mozos de Cea.   Como el goteo de fallecimientos es paulatino,  me temo que su despoblación como espada de Damocles va a estar pendiendo  de continuo sobre Mozos de Cea. Porque ya se sabe, que cuando un vecino fallece, el cierre de la casa que habitaba se hace cada vez  más realidad. Y obviamente, el progresivo cierre de casas es un nefasto presagio por que indica que en el horizonte se vislumbra a un pueblo que quedará vacío de habitantes tarde o temprano. Ahora pongámonos en la situación de que los malos augurios se cumplen...¿Os imagináis a Mozos de Cea despoblado, como si de un pueblo fantasma se tratara, donde sólo el olvido y la soledad fueran sus únicos habitantes?. ¿Creéis que los ocasionales veraneantes o los autóctonos jubilados, podrán seguir haciendo sostenible en un futuro la situación demográfica como hasta ahora? Hay dejo este par de interrogantes. No hay duda de que cada uno de vosotros tendréis vuestra particular respuesta, con argumentos muy válidos. Lo que no admite duda, de  que estoy enfocando el asunto desde una óptica muy pesimista. Quizá me he dejado llevar por la triste noticia del fallecimiento de Serapio Lazo Fernández y la pérdida que representa este hecho en lo  concierne al problema  demográfico. Pero esto no quita el que subyace un preocupante realismo en todo  este tema si lo analizamos detenidamente. Por supuesto que me gustaría estar equivocado y que mis preocupaciones al respecto son infundas, por consiguiente  no tienen razón de ser.  Y que seguirá en un futuro el pueblo habitado, aunque bajo mínimos. Y que sobre el árido y agrario  pago de Mozos de Cea seguirán dándose puntualmente cita cada otoño y verano  la sementara y la cosecha para  no acabar  siendo un coto privado de caza que se lo haya adjudicado un individuo sin escrúpulo alguno sólo con el fin de   lucrarse  con las correspondientes  licencias de caza.  Pero me temo que no es así porque la realidad vaticina más bien todo lo contrario. No nos dejemos engañar por la ilusionante  situación circunstancial que se da cada verano en el pueblo cuando se duplica la presencia de personas que allí se encuentran  de forma pasajera. Ciñámonos  a la dura y cruda realidad, la cual  no augura nada alentador, si no se da la susodicha situación citada. Y como en estos momentos ni se dan las condiciones ni las posibilidades para que compensatoriamente se equilibre, la natalidad y las defunciones,  lamentablemente tendremos que ponernos en lo peor. Aunque bueno,  siempre habrá que dejar un pequeño margen para la esperanza.

Sobre la persona que ha fallecido en Mozos de Cea, Serapio Lazo Fernández, trataré de escribiros en síntesis algo sobre su persona. Comentaros que  su ocupación  laboral fue esencialmente     la de pastor . Si no me equivoco hasta su jubilación ejerció este oficio. Aunque esto no quita que también desempeñó las tareas agrícolas cuando la necesidad lo requería. En cuanto a su carácter,  personalmente yo  lo conceptuaría  muy visceral y un tanto irascible en el caso  de  llevarle la contraria. Sobre todo en lo tocante a sus ideas, pongamos políticas. Ahí desde luego que se mostraba inflexible y salía su visceralidad a relucir si alguien no iba acorde con sus ideas. Fue un entusiasta del juego del dominó. La partida del domingo, mañana y tarde,  par él era sagrada; normalmente tenía de compañero a su quinto: Eutimio Pinto Pacho. Y no le importaba discutir acaloradamente cualquier jugada, tanto con el compañero de juego como con los contrincantes. Vamos, que se ve que llevaba mal lo de perder. Algo normal en quienes juegan al tute o dominó  en Mozos de Cea, que no veas las "grescas" que se montan de vez en cuando a cuenta  del juego. También cabe reseñar que fue alcalde pedáneo del pueblo. Lo que no recuerdo ahora  exactamente por que fechas   se hizo cargo de  la alcaldía en el pueblo.  Que corresponden a la década de los ochenta del sigo pasado, de eso estoy bien seguro.   Como ya he indicado  con anterioridad, lo más emotivo que recuerdo de su persona, está asociado a la época antes de emigrar hacia tierras del Norte. O sea, años anteriores a 1974. Pero después de mi marcha, en cada reencuentro en el pueblo con él, nunca faltó el entusiasta saludo y la buenas palabras de bienvenida. Y por supuesto, que en alguna que otra ocasión, por mor de las ideas políticas opuestas, surgió algún que otro   confortamiento verbal. Pero sin mayor problema. Todo esto ya ha quedado atrás, ha pasado a formar  de su historia personal. Y como toda persona que tristemente fallece  con  ese profundo y permanente  arraigo   en nuestro pueblo, es de suponer que  habrá dejado su particular legado para la posteridad disperso por entre los diferentes lugares, genuinamente agrarios, ubicados a lo largo y ancho del pago de Mozos de Mozos de Cea.


Una vez finalizadas estas palabras, un tanto luctuosas  y que a su vez  claramente rezuman pesimismo por las subjetivas razones que he dejado expuestas, me despediré con un: ¡Hasta siempre Serapio Lazo Fernández   y  que la eternidad te sea leve!


                                                                     ( 6 de julio de 2017)


Rafael.

 

viernes, 23 de junio de 2017

OTRA VEZ 26 DE JUNIO...¡¡SAN PELAYO!!


  ("A Purificación Pacho, por que el pasado de vez en cuando vuelve  a lomos de una yegua torda para acariciarnos la piel del corazón")
 
Hoy es 26 de junio y esta  fecha resulta   muy significativa porque en nuestro pueblo Mozos de Cea se celebra  la  tradicional fiesta de su santo patrón, o patrono,  San Pelayo. En honor a este santo, aparte de los correspondientes actos religiosos, se celebran otros eventos lúdicos y festivos para deleite de todas las personas que en este día se hayan presentes en el pueblo. En mi opinión, subjetiva claro está, la festividad del patrón de una localidad en apariencia  crea una especie de nexo metafísico entre todas las personas que son originarias del mismo lugar; en nuestro  caso  Mozos de Cea. Aunque el resto del año cada uno de nosotros  estamos dispersos a lo largo y ancho de la geografía hispana, o allende sus fronteras, todo por causa de la emigración, no hay duda de que  hoy este día tan especial por razones obvias,  metafóricamente posibilita esa conexión colectiva de todos los que nos sentimos "mocenses"  a través del recuerdo y del pensamiento. De lo que también estoy     plenamente convencido,  es  que tanto los que  sentimos una querencia especial por el pueblo como los descastados del mismo, en cualquier momento del día el  recuerdo de que hoy Mozos de Cea celebra su fiesta patronal estará muy presente en la  memoria. Lo que  desconozco, son las  sensaciones  que experimentará cada persona  a la hora en que aparezca ese  recuerdo. Es obvio que el  nivel de intensidad en cuanto a sus sensaciones,  siempre  estará supeditado al afecto  que por el pueblo personalmente puedan sentir.  No se si estas "sensiblerías" que os escribo en apariencia  no es más que   andar con rodeos con el fin de   justificarme de el  por qué   acostumbro a no estar presente cada año  en  la celebración de San Pelayo en el pueblo.  En el pasado, a veces  las obligaciones laborales o la inapetencia me  imposibilitaban el ir; en el presente más bien la desgana, a pesar de que cuando llega la fecha siento ganas de estar físicamente presente,   pero se ve que me falta decisión. Y  sería buen momento para disfrutar de ese ambiente festivo  que se da en la actualidad, y por mi congénita tendencia   a lo nostálgico, también recordar aquellos remotos días  relacionadas con esta fiesta patronal   que tuve la oportunidad de  vivirlos in situ.  Aquellas lejanas experiencias y situaciones    ya las dejé en su momento escritas y  se hallan publicadas  en los archivos correspondientes al   26 de junio 2015 y  26 de junio de 2016.  Si  se diera el caso que os apetece volver a leer sus textos, busquen el archivo correspondiente y comprobarán  como en ambos me explayo a conciencia y minuciosamente sobre todo cuanto está relacionado  con la festividad de San Pelayo durante aquellos remotos años. Por consiguiente, huelga volver a escribir comentario alguno al respecto para  eludir el resultar os ser repetitivo y cansino. 
 
Lo que si me apetece comentaros es que durante la friolera de 23 años seguidos no estuve presente  en el pueblo el día de San Pelayo. Se que no hay escusa válida ni perdón para ello, pero las circunstancias así lo quisieron. Verán,    la última vez que   había estado  presente fue   en el  año 1974, en plena adolescencia. Este mismo año en el mes de septiembre emigré  del pueblo hasta  la localidad donde me encuentro en la actualidad que no es otra que Leioa (Vizcaya).  Hasta el año de 1997  no volví    a vivir y experimentar insi tu   las sensaciones que causan todos los eventos vinculados a este día . Así que ese demorado reencuentro resultó bastante emotivo y para conmemorarlo   elaboré un folleto cuyo contenido era básicamente una cita con el recuerdo. Creo que fueron 150 ejemplares los que edité-fotocopié y  repartí a la salida de la misa mayor en honor al patrón  a  todos los fieles que asistieron a ese evento religioso. Supongo que los incondicionales lectores de este  del blog  no tendrán ninguna duda acerca  de que iba el contenido de esa publicación, cuando les he comentado lo de citarme con el recuerdo. Bueno, aunque también incluí  en la publicación  viñetas que a través de resumidos    comentarios iban  explicando la vida y muerte de San Pelayo. Esto de las viñetas, fue con la intención   de darle un toque un tanto  sugerente y solemne al folleto,  al  que por cierto, tampoco en una de  sus páginas faltó publicado  el himno al nombrado santo.  Ya saben:

(Imagen de San Pelayo de Mozos de Cea)

"Con voz de gloria
cantar queremos tu palma
que con fuerza no de niño
prendiste fuego en tu alma.
 
Tu fe predicaste a gritos
venciste del cruel la saña
Pelayo mártir de Cristo
con gozo te recuerda España.
 
Despreciaste las pompas del mal
de satán al ministro al vencer
y aunque niño supiste luchar
y aclamaste con gritos tu fe
 
Los caminos de Cristo al mirar
saturados de luz y de amor
no dudaste un momento seguir
y por ellos llegaste hasta Dios."
 
 
Acerca del himno,  comentaros que  éste  que arriba queda expuesto  no ha sido el que  se ha entonado siempre en el pueblo  en honor a  San Pelayo. Anterior a éste, creo que se cantaba otro cuyo  comienzo era  "Niño Pelayo..." o algo así. Por desconocimiento de su letra no puedo  escribir más. El que se canta en la actualidad al parecer procede aproximadamente de la década de los años cincuenta del siglo pasado.  Una persona natural del pueblo, concretamente Joaquín Fernández Pérez,  trajo la letra de este himno que se cantaba en el convento de una congregación de frailes donde él estuvo ingresado.   Ignoro a  que orden religiosa pertenecía.  Respecto al susodicho folleto, desconozco    si habrá    alguna  personas a quien en su momento se lo  entregué si le conservará aún. Supongo que sí, aunque lo más seguro es que  le tenga  abandonado en cualquiera de esos lugares que pertenecen al olvido. Y por cierto, a partir del año 1997, acudí con más asiduidad a la festividad del  patrón. Es más, durante cinco años seguidos estuve presente:  del 2000 al 2004. Un periodo de tiempo que correspondió  a los  cinco años sucesivos que durante  la temporada veraniega me encargué de llevar el bar del antiguo Teleclub: con la festividad de San Pelayo daba el pistoletazo a la apertura del bar. El último domingo de septiembre era su clausura.   Un promedio de  15 horas diarias pasaba dentro de aquel vetusto y destartalado bar aguantado y relacionándome con el variado personal que allí acudía   a tomarse sus tragos o pasar el rato. Pero claro, eran otros tiempos;  era otra forma de querer y poder: de sentir que aún quedaba el tiempo suficiente y las ganas  llevarte la vida por delante. Ahora en cambio...siempre en alerta para evitar  en lo posible  que no sea ella quien se encargue de llevarte por delante.



( En esta imagen podéis ver la original  portada del folleto, o revistilla, de la que os hablo arriba. Cuando fue fotocopiada, su color era verde. Como podréis comprobar, su elaboración es artesanal, y un tanto "chapucera". Por entonces no contaba con los medios de elaboración suficientes para confeccionar  un formato con más calidad en cuanto a su presentación.  Pero echaré mano del tópico y diré que lo importante es el contenido, no el continente. Ya se sabe que el que no se consuela es por que no quiere)

Una cosa que tiene en especial la celebración del patrón, aparte de los festejos y el deleite que estos ocasionan, es la oportunidad del reencuentro   que brinda anualmente a muchas personas que por diferentes razones se tuvieron  que marcharse  del pueblo. Como yo lo hice en su día. Algunas de  estas personas   el único vínculo que tienen con Mozos de Cea es a través de sus ancestros. Según mi criterio,  quizá  en parte sea el motivo de  acudir el  día del patrón  al pueblo por que así logran que ese vínculo continúe perpetuándose en el tiempo. Y es que como ya comento  arriba, resulta muy emocional y representativo el día de San Pelayo y estoy seguro aquellos que se muestran sensibles con facilidad,  la piel de gallina se le pondrá   cuando piensa   todo cuanto guarda relación   con esta festividad. Desde luego que la interpretación del himno o el escucharlo simplemente, es proscribe a   causar una honda impresión emocional.  La misma impresión que  pudiera causarte el recordar todo esos momentos vividos tiempo atrás y que guardan intrínseca  relación  con la fiesta del patrón. Pero es de recibo admitir que se trata  únicamente   de una experiencia más en la vida y que ya forma parte  del pasado y su emotiva nostalgia. Ahora por tanto,  lo que nos toca es vivir y disfrutar todo  cuanto acontezca en el presente. Y el presente  precisamente  es hoy día 26 de junio de 2017 y con esta fecha  de nuevo otro año más  el colorido y el ambiente festivo    vuelven a tomar un protagonismo especial   en Mozos de Cea por la celebración  de su fiesta patronal. Y ahí estarán,  o más bien  están,  formando parte de sus divertidos y solemnes    fastos, la víspera a la noche arderá la  hoguera en la Plaza San Pelayo y a los asistentes  se les obsequiará  con la popular  queimada.  Al día siguiente, se darán cita los explosivos sonidos de los cohetes  anunciando el festejo, la exhibición  de  las tradiciones populares, el lunch con que obsequia generosamente la organización de fiestas a la concurrencia, el  Torneo de bolos leoneses "Villa de Mauzas",  la tradicional diana o pasa calles, y sobre todo la orquesta y charanga que amenizarán la verbena y el habitual baile vermut. Si en aquellos años remotos de todo el  cometido musical se encargaban humildes orquestas como fue la de los Hermanos Fernández de Villahibiera, en la actualidad para la ocasión se contrata una orquesta de mayor empaque y glamur y  también    una discoteca móvil. Por lo tanto,  en lo concerniente al tema del "bailoteo"  se cumple con creces.   Tampoco faltarán a la cita los solemnes actos religiosos como es  el estridente volteo de campanas, la misa mayor en honor al patrón con procesión incluida  y acompañamiento musical y por supuesto que también el recorrido de la procesión contará con la presencia del emblemático pendón. Y el segundo día a celebrar  "San Pelayín". Como ordena la tradición,  este día habrá  misa en honor y recuerdo a todos los difuntos de la parroquia.  Como veis,   también los añorados ausentes tienen  su emotivo y luctuoso recuerdo en esta fecha tan especial. Por otra parte, se trata de  un merecido y necesario recordatorio como agradecimiento por el importancia de su obra y el legado que   han dejado, el  cual ya forma parte de la historia y el acervo de Mozos de Cea.   Pero, bueno, no nos pongamos  tan melancólicos, ni hablemos tampoco de la muerte más que lo explícitamente   necesario. Es más estimulante   hablar de la sensación  que nos deja el vivir por   resulta ésta  una experiencia única e irrepetible. Y  además por que hoy se celebra   la fiesta patronal  en honor a San Pelayo  en Mozos de Cea y esta  circunstancia sólo admite  alegría . Por tanto, nada de tristeza en esta fecha, estaros seguros que será  la propia  vida quien se encargará de hacer   que  la sintamos en cualquier otra situación. Pues tanto, que no pare la música, ni  la fiesta,  y  quienes tengan la oportunidad de estar presentes físicamente en el pueblo viviendo estos momentos,  que los disfruten   hasta que el cuerpo les aguante. 


Largos  días y placidas noches para todas y todas


Rafael.
 
 
 

jueves, 8 de junio de 2017

MANANTIALES


 Seguimos haciendo acto de presencia. Por consiguiente, continuamos con más de lo mismo. En esta ocasión va de manantiales el tema. Si leéis el texto que a continuación escribo, comprobaréis que no os miento. Sin más preámbulos, directo me voy al asunto, nadando o bebiendo a través de las palabras, por que esto va del H2O, o sea agua, tal  como os indico.

"Mozos de Cea el pueblo de las fuentes y en la ladera de su monte se hallan aguas medicinales" Esto que acabáis de leer se trata de   un comentario  que   escuché decir en repetidas ocasiones a Dionisio Pacho; además   me aseguraba haberlo visto escrito  en un libro.  Por más que le insistí en que me dijera de que libro se trataba, nunca conseguí saber el título del mismo. A veces dudaba de si  realmente estas palabras aparecían publicadas en ese supuesto libro, o únicamente era pura invención del "socarrón" de Dionisio Pacho. Obviamente es una duda que aún persiste y que lamentablemente se perpetuará porque esta persona falleció el día 20 de diciembre del año 2000. Aunque la verdad, basándome en ciertos conocimientos,  esa duda no debería tener  razón de ser. Os explico.  La ladera del monte que indica el comentario, obviamente pertenece a la  del  Alto Tomorisco. Como sobradamente conocéis la mayoría,   al final de esta ladera  se encuentra el término conocido como "Valdezalces" con sus majestuosos y centenarios- o milenarios- robles.  En este mismo  lugar está ubicado un manantial que ha lo largo del tiempo el fluir de sus aguas ha  logrado formar un pequeño humedal. Pues bien, son precisamente estas aguas  las que el comentario indica que  son medicinales. Desde luego  mal encaminado no va por que  la rumorología popular en  tiempos remotos así   lo atestiguaba. Pero  al final,   acabó siendo sólo eso: un rumor . El caso fue que ante las dudas y los rumores, a   una persona  del pueblo se le ocurrió la descabellada idea de llevar un frasco de esa agua  a un laboratorio  para que fuera analizada Ahora tengo mis  dudas acerca de si al laboratorio que acudió fue  a uno de    Madrid o de León.  Lo único que se con toda  certeza es que en el correspondiente  análisis no se halló  atisbo alguno  que indicará que fueran medicinales  aquellas aguas. Una lástima, porque de haber resultado medicinales, estoy plenamente convencido de que algún  invento relacionado con los baños terapéuticos   se hubiera montado en Valdezalces.  Por cierto, por aquellos remotos años, también se daba la circunstancia de  que parte del  agua que se encontraba en  el exterior de aquel paraje y que había fluido del manantial,  tenia un  color oscuro y   una especie de  capa grasienta. Según la leyenda urbana  se decía que la razón de que el agua se hallara  en ese estado, se debía a que en las capas subterráneas de ese  lugar  había petróleo.  Supongo que más bien sería  otra razón diferente por la cual se hallaba el  agua  en ese estado y no precisamente por lo que la  rumorología popular comentaba. 
 
¿Qué  Mozos de Cea es el pueblo de la fuentes?;   razón  no le falta a quien supuestamente así lo dejo escrito. Siempre ha habido un número considerable de fuentes o manantiales a lo largo y ancho del terreno que pertenece a Mozos de Cea. En aquellos tiempos lejanos, los manantiales eran muy necesarios porque su agua servía para saciar la sed de todos aquellos labradores que fatigosamente laboraban en el campo sus faenas agrícolas, sobre todo durante el tiempo en que apretaba la canícula veraniega de lo lindo.  Otros que por entonces también saciaban su sed con las aguas de estos manantiales eran los pastores. Al respecto, comentaros que hubo un tiempo que  hasta 11 rebaños de ovejas llegaron a coincidir y a pastar juntos en el pago de  Mozos de Cea. Por aquellos lejanos años,   los  labradores y pastores  se encargaban de adecentar    los manantiales para que estuvieran  en buen estado de conservación y  sus aguas fueran perfectamente potables.  Muchas de estos manantiales cuando en 1974 se llevó a cabo la concentración parcelaria, desaparecieron, merced a que alguno de ellos pasaron a ser propiedad de los dueños de las fincas por estar situados dentro de las mismas. Luego cada propietario   con  el  manantial que le tocó en suerte hizo lo que le pereció conveniente. La mayoría de ellos  fue borrarlos del mapa por diferentes causas. 
 
A continuación aprovecharé para nombrar todas las fuentes, o manantiales, que en estos momento recuerdo. Prácticamente la totalidad de ellos conozco a la perfección  en que parte del pago de Mozos de Cea están ubicados     y por supuesto que  en más de una ocasión  he saciado mi sed  con sus aguas.  Algunas fuentes de las que nombraré  no tuve la suerte de llegar a conocer, en cabio se perfectamente    el lugar  donde estuvieron situadas.

Comencemos:

Antocil:  De esta emblemática fuente ya hablé tiempo atrás.   Busquen el    archivo correspondiente si os apetece leer de nuevo.  Desapareció  por motivos de la concentración parcelaria.

Campofrío: Había dos pequeños manantiales. Uno de ellos  normalmente estaba seco la mayor parte del año. El otro  aún está  dentro de la reguera y en mal estado de conservación. Su agua no habrá que considerarla ya potable.

El Caño:  A la salida del pueblo con dirección a Velilla de Valderaduey se encuentra en la actualidad esta fuente que supongo conoceréis sobradamente todos   que función ha desempañado desde siempre. Según mi información, la fuente del caño originalmente estuvo ubicada en su día en el medio del pueblo. Justo enfrente de donde ahora está el centro de salud.

El Cepo de Corrales: A pesar de que está dentro de una finca particular por culpa de la Concentración Parcelaria, creo que no ha desaparecido este manantial.

El cepo de la barrera: Aún permanece en la laguna de la barrera. Está rodeada de agua su estructura.

El cepo de la era el alto: Justo debajo el cementerio está ubicado este manantial que en la década de los noventa fue reformado como con los mismos materiales  que los del "El Cesto". Se seca a menudo.


El Cesto:



(Tal como aparece en esta imagen así se encuentra actualmente este manantial situado en el paraje conocido como "El Cesto". A mediados de los noventa lo reformaron con los materiales que podéis observar. Su agua fluye bastante limpia, por tanto potable. ¡ Pero ojo al dato!: se comenta que si bebes mucha agua de este manantial  te puede entrar  "cagarrina" (Diarrea) ¿Serán sólo habladurías o algo habrá de esto cierto?  Dejo la interrogación en suspense.)


El Chorrillo del Tío Andrés: Aunque no estoy muy seguro, creo que estaba situada en el término "La campera el caño", cercano a la cota del monte. Desconozco que suerte corrió.

El Colodrillo: Cumplió con creces en su día con su cometido. Desapareció con  la concentración parcelaria

El Repartimiento: Se trataba de un pequeño manantial ubicado   en los lindes donde se dividen a  los términos de Mozos de Cea y Valdavida.  La concentración parcelaria se encargó de hacerlo desaparecer.

El Río: En la pradera o pastizal del término "El Río" se hallan varios manantiales pero sus aguas nunca se han sido  potables.

Fuente Antana: Estuvo ubicada donde  comenzaba el  antiguo camino hacia Villeza.  Recuerdo que este fuente tenía un popular eslogan que decía: "La fuente Antana/ que cuando llueve mana"

Fuente de la   Prada: En su día estuvo ubicada  dentro del casco urbano del pueblo. Justo en frente de la casa de Matías Lazo.

La Pocica: De este emblemático y popular manantial situado a las afueras del pueblo, ya dejé un extenso texto publicado que podréis volver a leer si entráis en el archivo correspondiente.

Las Terreras: Está situado dentro de la reguera  conocida en parte como "Reguera de los gochos". Me temo que ya no será potable el agua de este manantial.

Las Santanillas: De este manantial ya hablé también en su momento. Busquen el correspondiente archivo para leer más. Después de la concentración parcelaria,  desapareció.

Mesteruelo: Aquí hay  dos manantiales. El que ha estado desde siempre junto a una charca que se llena por el fluir de su agua. Por cierto,   también había que tener cuidado al beber de su agua por el tema de la "cagarrina".  A muy pocos metros de distancia del anterior citado,  está ubicada  la que popularmente se le confirió el nombre de  "La fuente de los jubilados" .La razón de este nombre se debe a  que varios jubilados y veraneantes a mediados de la década de los noventa construyeron esta fuente.

Samillán: Pequeño manantial que cumplió su cometido hasta que desapareció por motivos citados.

Uncalada: Importante y muy servicial fuente en su momento. No desapareció, sino que fue convertida  en un pozo de grandes dimensiones que su propietario utilizó para regar 

Valdebarrera: El único manantial del que tengo conocimiento que estuvo situado dentro de la cota del monte de Mozos de Cea. No lo llegué a conocer.

Valdezalces:  Todo ha quedado escrito sobre este manantial que a día de hoy, aparentemente, la maleza y la dejadez lo han convertido en un pequeño pozo lleno de fango y agua sucia.

Villeza: Emblemático e importante manantial. Ya hablé largo y tendido sobre  él en su día. Lo comprobaréis en el archivo correspondiente.


Este es el listado de todos los manantiales de agua potable que  han existido  en Mozos de Cea. La mayoría de ellos aún permanecen en el mismo lugar,  aunque  muchos de ellos en mal estado de conservación. El nombre de los manantiales son los   mismos que los nombres de los  parajes donde está ubicados, razón por el cual así se los conoce y se los nombra.  La verdad, que cuando vas paseado por el desolador paisaje  de nuestro pueblo, debido a su sequedad,  y te  encuentras con alguno de  estos manantiales que han conseguido crear pequeños acuíferos en aquellas  áridos parajes, resulta una bendición multiplicada para la visión de nuestros ojos. De ahí la vital importancia de seguir contando en el término de Mozos de Cea con todos estos manantiales, aunque estén en mala conservación, y porque además son parte de su patrimonio natural.

Desconozco el interés que os haya podido suscitar la lectura de este nuevo texto publicado. Con que os sirva para continuar almacenando información acerca de nuestro pueblo en el disco duro de vuestra memoria, será suficiente.

Largos días y plácidas noches para todas y todos

Saludos

Rafael

 
 
 
 
 
  

jueves, 11 de mayo de 2017

SABIAS QUE...

Aquí regresamos de nuevo. Esta vez nada de  protocolaria presentación como viene siendo una costumbre. Por consiguiente, iré  directo al asunto, nostálgico por supuesto,  ya  que esto no cambia. En esta ocasión el tema va de:

 
 
SABIAS QUE....
 
 
... allá por la década de los sesenta del sigo pasado era costumbre que durante el mes de mayo los niños y niñas de Mozos de Cea, nos aprendiéramos un determinado poema  que la maestra nos indicaba y que estaba normalmente relacionado con la Virgen María. Una vez que había finalizado el rezo del rosario los domingos a la tarde,  ante el altar mayor teníamos que recitar de memoria el poema. Por entonces, ese altar   estaba cubierto con el  tradicional y estético "pabellón"  y en el centro del mismo,  se colocaba la imagen de la Inmaculada. También era de obligatorio cumplimiento para  cada  niño  recitar un poema con temática religiosa el día de su primera comunión.  
 
 
...  un domingo de julio de 1972 vestidos con nuestro elegante y recordado uniforme rojo y azul jugamos un partido de futbol en Velilla de Valderaduey y este pueblo nos endosó una paliza de escándalo: 8 a 0 fue el resultado. Con nosotros jugó José Huebra (Marido de Eva) que por aquellos años era un figura del futbol.  Estaba federado  en la Federación de Futbol Vizcaína y jugaba en sus equipos punteros, pero ni con éstas se pudo  evitar el que me llevara todo ese "carro de goles",  por que  éste que ahora escribe  fue el portero aquella tarde. Mal recuerdo me quedó de aquel partido, la verdad. Aunque hay que reconocer que contra Velilla de Valderaduey en lo tocante al futbol, nada teníamos que hacer.  Por aquellos años ya habíamos jugado  otro partido en Mozos de Cea contra este mismo pueblo y nos ganaron también por 3 a 5. 


... el último curso docente que se impartió en la Escuela Mixta "San Benito" de Mozos de Cea, fue el que correspondió a los años 1980-1981. Asistieron a este último curso impartido por la maestra O. García Díaz, estos seis alumnos: Mª Asunción Pacho Fernández; Mª Camino Antón Morán; José Ramón Pacho Pacho; Francisco Pacho Pacho.  Mª Elena Lazo Lazo y Ana Belén Fernández Pérez. Como es sobradamente conocido,  el edificio de la antigua escuela lo hicieron "desaparecer del mapa" cuando  tristemente  fue derribado en el otoño de 1995. 



...esta es la portada de mi  álbum de cromos y en él pegaba los cromos donde aparecían impresos los futbolistas que jugaron la liga española de primera división la temporada 1969-1970. Todos  los niños, y alguna que otra niña de Mozos de Cea, por entonces tenían también un álbum igual que éste. Los cromos los conseguíamos a través de las chocolatinas cuya marca era  "La Cibeles" y las  vendía a  peseta cada una  Hortensio García en su cantina. Yo creo que  las comprábamos de continuo más por conseguir una nueva estampita futbolera  que por comernos el chocolate. Cuando alguna persona mayor adquiría una chocolatina, sabedores de que no le interesaba el cromo, prestos  nos acercábamos a él y mientras iba quitando su envoltorio,  con insistencia le pedíamos nos lo regalase. Pasó el tiempo y  al final no pude completar el álbum. Tampoco ningún otro niño del pueblo lo consiguió. Y mira que yo por activa y por pasiva traté de lograr completar la colección.  Mas de una vez me desplacé a Santa María del Río para cambiar los cromos repetidos con los niños de este pueblo porque también allí estaban por entonces a vueltas con la colección. Y supongo que también   los niños de todos los pueblos colindantes los coleccionarían, ya que por aquellos remotos años la venta de esta marca asturiana de chocolates estaba presente en  todos los bares, cantinas  y comercios de los pueblos limítrofes.  

...a finales de la década de los cuarenta del siglo pasado, un matrimonio de origen asturiano con un hijo de corta edad, se "exilió" en Mozos de Cea. El motivo de este hecho,  se debió  a que la mujer, modista de profesión, había bordado una bandera para el bando republicano. Por este aparente "delito" el autoritario   régimen franquista de posguerra tomó drásticas represalias contra ellos  y  los desterró de su lugar de origen. Residieron por algún tiempo  en el pueblo y luego se marcharon para Valladolid, supongo una vez  acabada la condena de  su destierro.  Durante su estancia en el pueblo, habitaron  una antigua casa donde hoy se halla ubicada la actual y deterioradísima casa rectoral. Los nombres de este matrimonio eran, Evencio Serna, albañil de profesión  y Dolores (desconozco su apellido). Tuvieron un segundo hijo, de nombre Raúl, que nació en Mozos de Cea. Su primer hijo se llamaba Audaz.  Como dato anecdótico en referencia a este asunto, comentaros que el extraño nombre que tiene mi hermana Duaret, es debido a la señora Dolores, porque así  sugirió a mis padres que la llamaran. Desconozco los motivos que llevaron a esta mujer    para proponer tan original nombre, la verdad. 

...el domingo15 de agosto de 1976, cuando el país estaba inmerso en su conflictiva y difícil Transición política y comenzaba el fervor por la identidad de las comunidades autonómicas, aquel día por la tarde mientras que dentro de la iglesia  los devotos vecinos y vecinas del pueblo  rezaban  el tradicional rosario, yo a través del campanario accedí a subirme al tejado del templo y en la veleta que está situada sobre ese mismo tejado, coloqué la bandera de León que personalmente había confeccionado. Y allí quedó expuesta y ondeante. Pero sólo permaneció unas horas. Un vecino del pueblo con evidente inclinación franquista, al que   obviaré su nombre, sabedor de que yo era el responsable de su colocación, fue a casa de mis padres advirtiéndoles que si no quitaba de inmediato la bandera, avisaría a la Guardia Civil. Así que para evitar tener serios  problemas con la "Benemérita" por ese permitido poder tan represor que tenían   por aquellos compulsos  años, a altas horas de la madrugada tuve que subirme de nuevo al tejado y quitar la bandera.  Y digo a altas horas de la madrugada, porque tuve que retirarla de aquella veleta  cuando acababa de  llegar a casa después de haber estado de fiesta en  la verbena celebrada en Renedo de Valderaduey.  Todavía por desconocimiento   aún corre el bulo por el pueblo de que fue la Ikurriña la que coloqué en la veleta ese día. No es verdad. Fue la de León quien por unas horas ondeó al viento aquella tarde, y parte de la noche, en aquel lejano domingo de agosto de 1976.

... que   de los varios jóvenes naturales de Mozos de Cea que lucharon en los diferentes frentes de la Guerra Civil española, sólo a uno lo mataron en combate. Su nombre era Valentín Modino. Lo único que conozco acerca de su familia, es que era hijo de una señora a la que no llegué a conocer y   que las personas mayores del pueblo la llamaban la "Tía Margarita". En cambio las hermanas del fallecido si que los conocí personalmente. Eran las siguientes: María,  Catalina, Felisa y  Froilana.  Según la información que conozco sobre su muerte, a Valentín Modino lo mataron en el frente de Bilbao cuando iba a buscar   agua para llenar su cantimplora. Como algo anecdótico relacionado con este asunto, os contaré que  unos cuantos años después de su muerte, una persona del pueblo cuyo nombre era Fortunato Lozano (Nato) , estando en Bilbao por razones que desconozco,   por una casualidad descubrió  en el cementerio de Derio (Vizcaya)  una placa donde estaba inscrito el nombre de Valentín Modino y su lugar de origen que no era otro que el de Mozos de Cea. Es de suponer que en este cementerio lo enterraron.

...que la última persona que nació en un domicilio de Mozos de Cea fue  Francisco (Paco)  Pacho Pacho. El 19 de octubre de 1970 nacía en la casa que habita en la actualidad su hermano Ramón.  Se da la paradoja de que el nacimiento de Paco,  por partida doble    resulta especial:     ser   la última persona   nacida en el pueblo y a su vez el último varón.  Respecto a la última mujer que nació en Mozos de Cea, indicar que se trata de  Begoña Pacho Pérez.   La fecha de su nacimiento fue el 8 de julio de 1966. A punto estuvo   de no corresponderle tal honor debido a que, cuando  su madre sintió  los primeros inicios del parto, avisaron  a  la ambulancia  para que viniera  a recoger a la parturienta y la trasladara  a León y  diera a luz a su bebé en la maternidad del hospital de esta ciudad. Pero al parecer el destino por una u otra razón,  quiso que naciera en el pueblo; concretamente  en la casa de sus abuelos maternos Fernando y Camila. 

... que era costumbre el que los mozos del pueblo, normalmente quienes  habían pagado la obligatoria "cuartilla" de vino, mataran un carnero el día 1 de noviembre, fecha que  coincide con la festividad del día de todos los Santos. La información que tengo respecto a este asunto es que una vecina del pueblo, concretamente María Fernández, (la "Tía Mariona" como popularmente se la nombraba) era la encargada de cocinar en su domicilio el carnero y en esa mismo hogar, en jovial convivencia todos los mozos que participaban en aquel tradicional evento gastronómico, se lo zampaban;  regado con "el vino autóctono", claro está. 

Y por ahora considero que ya es suficiente este "Sabias qué...".  Habrá tiempo de continuar con algo similar en otra ocasión. Por que obviamente los recuerdos del  pasado que forman parte intrínseca de  Mozos de Cea en apariencia resultan ser infinitos.  Por consiguiente, cuando el momento, la necesidad, o la motivación lo requieran, seguiremos transformando al pasado y su memoria en palabra escrita. No cabe duda de que ésta  será la manera más apropiada  para  ir descubriendo de forma paulatina    la idiosincrasia y la Historia  de Mozos de Cea que con anterioridad desconocíamos.   

Largos días y plácidas noches para todas y  todos.
 

Rafael





 
 
 
 
 

miércoles, 12 de abril de 2017

COFRADIA DE LA CRUZ

Seguimos inmersos en el  cometido de costumbre.  Como ya  sabéis, no es otro que  el intento de  transformar a la memoria en   palabra escrita. Por esta razón   a continuación voy a escribiros un texto que   lleva implícitas  remembranzas del pasado. Algo que de forma habitual  lo vengo haciendo. Por consiguiente,  otra vez  acudo a mi cita  con la nostalgia con el fin  de  comentaros algunos de  los momentos que me tocó vivir   y que guardan  relación con  la   Semana Santa que se celebraba en tiempos muy remotos en Mozos de Cea. Uno de aquellos momentos que       mi memoria guarda con mucho  interés son los que  están vinculados a  la ancestral  Cofradía del Cristo de la Vera Cruz, o "Cofradía de La Cruz" como popularmente se la nombraba. En la actualidad desgraciadamente ha perdido toda vigencia por no existir ya cofrade alguno, pero por aquellos lejanos años su cometido era parte fundamental de la Semana Santa en el pueblo.   Yo desde que tuve uso de razón he sabido de su existencia; como también he conocido personalmente a diversos miembros de esta congregación,    todos ellos ya  fallecidos.  Según datos recogidos y publicados en la desaparecida revista "Concejo Abierto", cuya edición corrió a cargo de   Félix Pacho Pacho  entre los años 2000 y 2002,   es concretamente el año  1613  la primera fecha que consta en el antiquísimo libro de cuentas de la citada  Cofradía. Por consiguiente, habrá que pensar que fue aproximadamente  por esta fecha  cuando se fundó  la Cofradía de el Cristo de la Vera Cruz en Mozos de Cea. Pero bueno, yo no voy ahora a  retrotraerme a tantos siglos atrás para hablaros de cuales fueron las razones que llevaron a su fundación,  o cual fueron las ordenanzas y el conjunto de normas legales englobadas en el antiquísimo estatuto por el cual se regían sus asociados. Si alguien tiene la posibilidad de leer el número 3 de la revista nombrada, podrá conocer al detalle los pormenores de este interesante  asunto.  En cambio de lo que sí voy ha  hablaros  es  de algo más próximo en el tiempo. Bueno relativamente cercano, porque  ya han   transcurrido  alrededor de cincuenta años de todo cuanto  viví in situ durante la Semana Santa de mi niñez en Mozos de Cea y que está vinculado estrechamente a las actividades litúrgicas que por entonces llevaba a cabo la  Cofradía de La Cruz.



(Esta es la portada  del número 3 de la revista "Concejo Abierto", la cual citó arriba. En la misma podréis comprobar la imagen del Cristo de la Vera Cruz de Mozos de Cea)  

Una de esas actividades que recuerdo con cierta emotividad es  la procesión nocturna   que organizaban   bajo las órdenes del párroco que oficiaba por entonces los actos religiosos  en el pueblo  y  supongo que ya sabéis a quien  me estoy refiriéndome, por nombrarlo por activa y por pasiva siempre que  el texto que escribo va por derroteros eclesiásticos. Efectivamente es Bernardo Pérez Gil de quien os hablo, al que por cierto durante aquellos días de  tanto ritual y solemnidad,   se le duplicaba  su labor sacerdotal. Pero él sabia bien campear  el temporal con la mayor  puntualidad posible. Comentaros, que durante las   procesiones nocturnas,  uno de los miembros de la Cofradía portaba la imagen del Cristo de la Vera Cruz y otro una cruz grande de madera sin imagen alguna y una tela blanca colgando de sus aspas. Tanto los cofrades como la mayoría de personas que acompañaban la procesión portaban una vela encendida en sus manos. Por entonces  las procesiones estaban muy concurridas debido a que por aquella remota época había más de un centenar de personas que residían todo el año en el pueblo y la mayoría de ellos guardaban una devoción extrema  tocante a los preceptos de  la religión cristiana. La verdad ahora que  recuerdo aquellos momentos durante el recorrido nocturno me parecen  un tanto tenebrosos.  Y es que con los faroles y las velas encendidas y la conmovedora imagen de Cristo en cuyo rostro se reflejaba el drama de la muerte, luego caminando por las  antiguas y rudimentarias calles del pueblo que   se  encontraban   en   pésimo estado su pavimentación, uno no puede  dejar de considerar que aquellos  momento resultaban  de una notoria tenebrosidad. Como era lógico,    saetas no  se cantaban a lo largo del recorrido, pero en cambio lo que sí  se entonaban eran los tradicionales   cánticos religiosos apropiados  para la ocasión.  Año tras año nunca  dejó de entonarse  durante aquella procesión nocturna ese tradicional  canto litúrgico que  tan adecuado  resulta para  estos solemnes días  como es el:

"Perdona a tu pueblo Señor,
perdona a tu pueblo,
perdónale señor.

No estés eternamente enojado
perdónale señor...."  

Por entonces había en el pueblo dos vecinos, ambos cofrades también, que durante la Semana Santa cantaban los tradicionales calvarios y rosarios (el de la aurora y el de la buena muerte) y algún que otro canto de carácter religioso, pues bien en aquel recorrido nocturno  no faltaban cada año sus voces entonando con esa   cadencia especial que necesita  todo cuanto está relacionado con los episodios evangélicos que narran la  pasión y muerte de Cristo.  Estas dos personas a las que me estoy refiriendo son Fausto Conde y Epifanio Moran; aunque lo políticamente más correcto sería decir fueron porque ambos  fallecieron hace ya  hace unos cuantos años. Otra de las actividades litúrgicas que llevaba a cabo esta cofradía en Semana Santa era de la de "Velar a Santísimo" dentro del recinto de la iglesia. Era por voluntad propia, y también por su condición de fervientes devotos,  las personas que se encargaban de custodiar durante toda la noche   al supuesto cuerpo de cristo expuesto en el Sagrario. La custodia  comenzaba la noche del Jueves Santo y finalizaba la madrugada del Viernes Santo. Estoy  en duda ahora acerca de si eran las mismas personas quienes  permanecían en su fervorosa vigilancia toda la noche, o se iban turnando. Respecto a este asunto, según cuenta  la rumorología popular algunos de los allí presente, para honrar al Señor, se bebían sus tragos de aguardiente. Yo pienso que más que para honrarle, sería para calentarse ellos  el cuerpo , por  que a altas horas de la madrugada   el frió que haría dentro del gélido recinto de la iglesia se haría insoportable si no se le metía    un "traguín de orujo" al cuerpo. Bueno,  como he dicho esto pertenece a la leyenda popular y su consustancial rumorología,  ya que nunca conoceremos  con exactitud lo que harían aquellos fervientes hombres durante sus largas y tediosas noches de custodia. Otra imagen que al respecto tengo   grabada en mi memoria es a Eleuterio Castellanos (Luter)  debajo del coro  con  una cesta rectangular de mimbre y de  amplia cabida repleta de velas con un sencillo candelabro incorporado a ellas. Desde ese lugar  iba  repartiendo  las velas a cada  cofrade en el momento de   entrar a la iglesia y de recogerlas a su salida. Que yo recuerde, este señor siempre fue el encargado de esta función. Supongo que en algún rincón del olvido  permanecerá inactiva a perpetuidad aquella vieja cesta de mimbre  y   en su interior  probablemente   aún  se conserven alguna de las velas que se emplearon para la ocasión.

Otro hecho  relacionado con la susodicha Cofradía está relacionado con la celebración de la fiesta de La Cruz y  que corresponde al día 14 de septiembre. Se trata, o más bien se trataba,  de  una fecha muy significativa para los cofrades  por razones obvias. Ese día la costumbre  era celebrar  una misa  en honor a la Cofradía   y procesión  con la imagen de Cristo crucificado . A la finalización de esta misa matinal, todos los miembros de la Cofradía se reunían en la casa de algún congregante para hacer balance de cuentas y elegir los cargos  para el siguiente año. Los cargos correspondían al  de Abad y Mayordomo. También aquella reunión servía para conceder la admisión a nuevos miembros. Resultaba muy peculiar la forma que tenían para decidir  si aceptaban o no su admisión. Os cuento. Los allí presentes en secreto elegían bien  un garbanzo o un tito y lo  depositaban dentro de un recipiente ( El tito era una  planta leguminosa que servía para alimentar al ganado y que popularmente se la nombraba  muela por tener la forma de esa pieza dental. )  Una vez que todos "votaban" de esta forma tan original, si en el recuento salían más garbanzos que titos, quedaba aceptada la admisión del nuevo miembro. Como dato anecdótico comentaros que fue Enemesio López  la última persona que pasó esta prueba de elección y paradójicamente también fue este mismo señor el último miembro de la cofradía que murió. Tradicionalmente, una vez finalizado el nombramiento de cargos y la admisión de nuevos cofrades,  en placentera compañía comían pimientos con pan y se echaban sus tragos de  vino. Por cierto, aquel vino normalmente  su denominación de origen era  autóctona porque lo habitual era que cada vecino del pueblo elaborara su propio vino en sus rudimentarias y particulares lagares.

Y esto es todo cuanto en resumidas cuentas  os puedo comentar a cerca de la Cofradía de La Cruz de Mozos de Cea, la cual como ya os explico al comienzo del texto hoy en día su  vigencia  es inexistente por la falta de cofrades. En apariencia   resulta como un vestigio del pasado. Lo único que da fe  de que  existió tiempo atrás en todo su apogeo,     es la   antigua y solemne imagen de Cristo clavado en la cruz donde como ya he comentado en su rostro queda reflejado todo  el drama y la amargura de su muerte. Está imagen está actualmente ubicada en el "Altar del Santo Cristo". Que por cierto, según consta en los archivos parroquiales, el retablo donde está ubicada lo construyó alrededor del año 1613 un vecino de Almanza de nombre  Juan Gutiérrez  y la cofradía pagó por este retablo 400 reales.


(En esta imagen se puede apreciar el retablo, o "Altar del Santo Cristo" donde está ubicada La Cruz, tal como indico arriba)


Desconozco si algún interés os podrá causar    todo cuanto aquí queda  escrito. En cambio, de lo que   estoy plenamente convencido es que nueva información relacionada con el pasado de Mozos de Cea vais a tener la oportunidad de almacenar el en "disco duro" de vuestra memoria. Y esto es algo que habrá que  tener en cuenta.

Saludos a todas y a todos.


Rafael
 
 

miércoles, 1 de marzo de 2017

CARNAVAL Y CENIZA

 
Aquí estoy otra vez de nuevo con todos vosotros fieles seguidores de este blog vinculado a Mozos de Cea. Como viene siendo habitual,  el protagonismo principal  se lo va a llevar el recuerdo de todo cuanto a continuación escriba.   Y supongo que seguirá aglutinado todo ese protagonismo siempre que la motivación o las ganas de continuar escribiendo  sigan haciéndolo posible. De momento continuamos; ¿hasta cuándo?. Es de recibo reconocer que todo en algún momento termina por cansar o por  desmotivarte  por un sin fin de razones;  también puede que  haya exprimido al máximo a mi memoria y por esta razón todo cuanto retenía del   pasado  en ella se ha  agotado, con lo cual   inevitablemente la nostálgica inspiración    no pueda dar ya más de sí. Pero bueno, se ve que aún no da síntomas de agotamiento, por consiguiente  aparece un nuevo  párrafo escrito y por supuesto publicado. Aprovechando la coyuntura de que hoy la religión cristiana celebra su ancestral y litúrgica festividad del "Miércoles de ceniza", aprovecho para hacer un breve comentario acerca de este solemne ritual que se celebraba en el pueblo y que se remonta a mi niñez, por lo tanto pertenece a tiempos bastantes remotos. Quienes siguen con  asiduidad  este blog conocerán sobradamente que mi infancia en Mozos de Cea transcurrió entre  la mitad de los años sesenta y principios de los setenta de siglo pasado.
 
Efectivamente hoy uno de marzo de 2017 es Miércoles de ceniza. ¿Y qué podría yo contaros acerca de este significativo día que tuviera alguna relación con el pasado de Mozos de Cea?. Podría empezar diciendo que por aquellos lejanos años, el  sacerdote que  oficiaba los actos religiosos en el pueblo era  Bernardo Pérez Gil y este día,    a todos los feligreses que acudían a oír  misa, a la finalización de la misma,    con sus dedos manchados de la ceniza que se hallaba depositada dentro de una pequeña bandeja de metal  color plateado y que   portaba uno de sus monaguillos,  sobre la frente de los parroquianos    les hacia una cruz a la vez que pronunciaba una frase bíblica que a mí personalmente me suena bastante  apocalíptica y que dice lo siguiente: "Polvo eres y en polvo te convertirás". Aparentemente esta frase es como una  metáfora la cual nos indica  que en realidad somos arcilla y acabaremos desintegrándonos en polvo; bueno esto siempre según la religión católica. Supongo que los ateos, agnósticos y otros laicos,  discreparán bastante con esta metafísica teoría.  Comentaros también, que aunque ahora me parezca estremecedor este enunciado por conocer literalmente su significado, por aquella época, los niños nos lo tomábamos  muy a chufla y   repetíamos la  frase una y otra vez  de forma jocosa y en ocasiones hasta imitábamos al sacerdote marcando con imaginaria ceniza una  cruz  sobre la frente de la persona que tuviéramos al lado. Es evidente que después del día de esta celebración litúrgica, comienza la cuaresma. Como por aquellos años existía un fervor extremo y generalizado   en el pueblo  hacia  los preceptos establecidos por la religión cristiana,  a raja tabla los vecinos y vecinas  seguían las normas que imponía la cuaresma, que no eran otras que el ayuno y la abstinencia. Con relación a este hecho, recuerdo vagamente que por aquellos remotos años existía un documento pontifical  al que se conocía como bula papal y llevaba implícito la firma del Sumo Pontífice, por aquella antigua época  era Pablo XI la máxima autoridad de la iglesia católica. Quien pudiera conseguir dicho documento, tenía dispensa  de  las cargas y obligaciones relacionadas con la cuaresma. El sacerdote era quien tenía la potestad de concederte una bula  previo pago    de  la cantidad estipulada que  habían puesto a este documento papal. Ahora que lo pienso, me parece que resultaba un "lucrativo negociete"  lo que se había montado el clero con esto de las bulas papales, ¿no les perece?. Por cierto, los menores de siete años estábamos exentos de estas normas obligatorias de la cuaresma y también creo recordar, aunque no con mucha seguridad, que a las mujeres no se les permitía disponer  una bula papal, por tanto este privilegio solo le correspondía a los varones. Como veis,  la Institución eclesiástica  siempre con su acostumbrada discriminación sexista.


( En esta imagen se puede apreciar el documento del que hablo que no es otro que una bula papal. Esta precisamente data del año 1959. Idéntica a esta era las que condecía a sus feligreses el sacerdote  Bernardo Pérez Gil )
 
Aprovechando la coyuntura, y como ayer mismo fue "Martes de carnaval",  quiero hablaros un poco  acerca de como se vivía,  este singular día al que se nombraba popularmente en el pueblo como "El antroido". En realidad me estoy refiriendo a cómo lo vivíamos los niños de Mozos de Cea, porque aparte de esta información no conozco otra más que  tradicionalmente guarde relación alguna  con el carnaval. Por tanto,   únicamente puedo hablaros  de cómo  lo celebrábamos de modo particular,   los niños y niñas en Mozos de Cea. Si no me equivoco el primer año de su celebración fue en 1967, coincidiendo con el primer año que repartió sus clases docentes en la escuela  del pueblo, la maestra  Honorina López, fallecida en la primavera de 2012 como ya os he comentado con anterioridad. Pues bien, esta maestra que tenía su residencia en León, y a la que yo personalmente siempre guardaré un emotivo y entrañable recuerdo por  que su educación escolar ha resultado culturalmente muy  beneficiosa para mi, nos regaló a todos los niños de la escuela una sencilla careta de cartón  cuya forma era la cabeza   de diferentes personajes: piratas, vaqueros, monstruos, etc. Aquel sorpresivo regalo nos pareció estupendo porque nunca antes habíamos tenido entre manos algo semejante. Aquel martes de carnaval por la tarde, no tuvimos clase lectiva, sino  un recorrido por las calles del pueblo con nuestras caretas puestas, como si se tratara de  un bullicioso pasacalles: de casa en casa íbamos  por todo el pueblo pidiendo que nos dieran alguna vianda o dinero para poder  celebrar nuestra particular fiesta carnavalera. Pero no todo se dejó a la improvisación, ya que conocíamos de antemano  una serie de canciones, o coplillas, que eran  utilizadas para la ocasión y que  supongo  en su momento sirvieron para algún evento parecido. Cuando llegábamos a una determinada casa, nos parábamos ante su puerta y  llamábamos a quien estuviera adentro. En  el momento que aparecía, normalmente una mujer, la cantábamos lo siguiente: (lo ideal sería escuchar su soniquete, pero cuando no hay más, contigo Tomás)
 
"Aquí estamos en su puerta
dispuestos para cantar,
señores nos den licencia,
que queremos comenzar,
nos den huevos o torreznos
o dinero para vino
para mantener la gente
que venimos de camino"
 
Cuando generosamente la mujer correspondía a nuestras peticiones, en gratitud le cantábamos lo siguiente:
 
"Muchas gracias a usted señora
por habernos socorrido
que Dios la tenga en su gloria
y ahora vamos de camino"
 
En alguna ocasión, pocas, cuando  alguna mujer se mostraba tacaña y no quería soltar nada, la recriminábamos con lo siguiente:
 
"Esta tía, tiarrona
que no nos quiso dar nada
que la coman los ratones
debajo de la tenada"

(* Recuerdo oír cantar a mi madre esta coplilla, pero ella cambiaba dos estrofas y decía lo siguiente:
 
Esta tía, tiarrona
que nada nos quiso dar
que la coman los ratones
la tripa del cagalar
 
Como ya os he comentado en otra ocasión mi madre era natural de Santa María del Río, por consiguiente en el citado pueblo debían cantarla de esta forma. Y por cierto, nunca se me ocurrió preguntarla que se trataba eso de "la tripa del cagalar". Supongo que se referirá al colon. ¿No les parece? )
 
 

 
 
 

 

 ( Aquí os dejo un par de máscaras, monstruo y pirata, que son muy similares a aquellas que los niños de Mozos de Cea utilizamos en aquel remoto y divertido día de martes de carnaval)          

Una vez acabado el recorrido, nos íbamos felices y contentos hacia la escuela, con todo lo conseguido, que estaba compuesto por huevos, patatas, pan y alguna que otra moneda. Como  eran tiempos de penurias económicas, imagino que con   mucho más no podían obsequiarnos aquellas generosas mujeres. Una vez que estaban  todas la viandas almacenadas dentro de la escuela,   sólo quedaba organizarse para comenzar a  preparar las tortillas de patatas. También  se compró algo de beber con el dinero conseguido, no mucho, aunque sí lo suficiente para comprarnos las típicas botellas de litro conocidas popularmente como "butano" y que no era otra cosa que un refresco gasificado de color naranja y que elaboraba la casa de gaseosas Hobares . En la cantina  de Hortensio García adquirimos esta bebida.  Como el tristemente derruido edificio de la vieja escuela disponía de la típica cocina de carbón, en la misma, con los utensilios  de concina e ingredientes necesarios que los diferentes niños trajeron de sus casas, las niñas de mayor edad    se  encargaron de hacer las tortillas, eso sí, la maestra estaba delante supervisando su esmerada  preparación. Por tanto Angelita, Oliva, Angelines, Dori, Isabel, etc. aquella noche hicieron "sus pinitos de chef" y prepararon varias tortillas de patatas, las cuales devoramos con  mucho apetito en alegre  y placentera  compañía, supongo que sin preocuparnos lo más mínimo de si estaban bien o mal hechas. Después de cenar, hubo canciones infantiles y también pertenecientes al  folclores popular. Se contaron también  las típicas  historias y leyendas urbanas, algunas de ellas relacionadas con  muertos, lo cual estoy seguro que se narraron con la intención    de meterle  miedo a la chavalería que allí estábamos  presente. Y cuando aquella noche  llegó el momento de dar por finalizada la divertida celebración de nuestro particular martes de carnaval,  imagino  que  nos despediríamos con la típica  frase que acostumbrábamos a decir los niños cuando  correteábamos y jugábamos por las calles,  también en ese momento que llegaba   la hora de irse cada uno a su casa. Esto era lo que decíamos por entonces: "Aquí hay una brasa que dice que cada uno a su casa". Y hacia ella nos dirigimos esa noche con la alegría de haber vivido, de un modo muy particular,  aquella divertida experiencia y fiesta de carnaval. 
 
Y todo esto es lo que os puedo comentar  relacionado al Martes de carnaval y al Miércoles de ceniza que yo tuve la experiencia de vivir y presenciar in situ por aquellos remotos años en Mozos de Cea. Espero que os haya resultado grata la lectura.
 
Saludos a todas y a todos
 
Rafael

viernes, 10 de febrero de 2017

LOS BOLOS TRADICIONALES

Aquí estamos otra vez, con la temática de siempre; o sea que más de lo mismo. ¿Para que cambiar a estas alturas de "la película", verdad? Por consiguiente, nueva "dosis" de recuerdos ofrezco para "consumo de los nostálgicos". Y para los que no lo son, también, ¿y por qué no?. Faltaría más. Empecemos. Esta vez quiero hablaros de algo  que tradicionalmente ha estado muy vinculado a Mozos de Cea,  me estoy refiriendo al juego de bolos leoneses.  Por desgracia la práctica de este juego hoy día en el pueblo viene siendo  algo residual porque  tan sólo de forma muy esporádica se juega. Aparte del día de San Pelayo, con el clásico Torneo de bolos "Villa de Mauzos" no se practica ningún día más; a no ser que durante el verano  algunas personas que aún sienten  cierta nostalgia por este juego les de por organizar una   partida de bolos. De no ser así,  lamentablemente existe un desinterés total.
 

Ahora mientras escribo estas palabras, llegan hasta mi memoria  antiguos recuerdos relacionados con aquellas sensacionales y emotivas  partidas de bolos que se jugaban por aquellos remotos años; pongamos que pertenecen a la década de los sesenta del siglo pasado.  También algunos   otros años posteriores a esta década. La costumbre era que se jugaran los domingos y días festivos. A la mañana coincidían siempre a la salida de misa; por  la tarde  a la finalización  el rosario. Como por entonces prácticamente todos los varones, adultos y jóvenes que residían en el pueblo practicaban este juego, lo normal es que un número considerable de personas se quedarán sin jugar, los cuales  inevitablemente pasaban a ser entusiastas espectadores. Se formaban dos grupos de jugadores y coincidiendo con el número de bolas que había para lanzar al castro de los bolos,  así era la cantidad de jugadores que formaba cada grupo. Había un gran pique competitivo entre ambos grupos,  no se si  por el orgullo de ganar o para evitar tener que pagar la parte   correspondiente de la consumición que se tomaban.  Por entonces, las bebidas: vino, cerveza, refrescos, etc.  tenían como procedencia  la cantina de Hortensio García.  Recuerdo que ambos  grupos  siempre buscaban  en cada "panda" (nombre como popularmente se nombraba cada tiempo de una partida) la forma de  hacer la puñeta a sus contrincantes, siempre dentro de las normas establecidas,  y todo con el fin   de "arrimar el ascua a su sardina".  El lugar habitual  donde se colocaba el corro de bolos era la calle que lleva por nombre "Plaza San Pelayo", justo en frente de la casa de Honorato Pacho y Honorina García.  Otro lugar donde  también a menudo se "pinaban  los bolos", (forma popular de nombrar el juego de bolos) era en   la Calle Cascajera, frente al antiguo y derruido frontón, o trinquete como popularmente se le nombraba. Pero en la calle anterior citada era por excelencia y tradición  el lugar consagrado a este juego. Desde luego que mis recuerdos lejanos al respecto a esta calle los tengo  asociados.


 

(La imagen, o más bien fotografía que aquí aparece,  fue sacada el 20 de agosto de 2010, precisamente el día y año en que fue inaugurada la bolera "Campos de María".  Para celebrar  su inauguración, se organizó un campeonato de bolos con sus premios en metálico correspondiente. Esta panorámica muestra uno de esos momentos en que se está en plena competición)


Lo que también quiero comentaros es que en Mozos de Cea siempre  ha habido buenos, y en algún caso excelentes, jugadores de bolos leoneses. Es evidente que cuando existe un gran número de personas que lo practican, lo normal es que siempre haya más de uno que cuenta con notoria pericia y  destaque en la diferentes características básicas de este juego.   Pero desgraciadamente, aquellos buenos jugadores que por  entonces había en Mozos de Cea,  la mayoría de ellos han fallecido. Cierto que alguno todavía continúa "vivito y coleando", pero    me temo que ni su físico ni su cerebro respondan adecuadamente para lo que este juego necesariamente requiere. Por tanto, sólo  quedamos  los que tenemos esa pericia bastante limitada y  estamos sobrados de afición y que de vez en cuando continuamos dándole "vidilla " a esta tradición, para que de momento  ni muera ni se olvide. Por cierto, por aquellos remotos años en que se jugaban  las grandes partidas de bolos que comento, tres personas naturales del pueblo:   Gerardo Fernández, Eutimio Pinto y Mario González,   se inscribieron en  la Federación Leonesa de Bolos y esta circunstancia aparentemente les confería cierto prestigio. Su condición de federados   les permitía a su vez  poder   jugar en los campeonatos que organizaba la federación exclusivamente para  sus asociados.  Aunque  ahora que lo pienso,  no estoy yo muy seguro que participaran en muchos de estos campeonatos. En cambio,  lo que sí hacían era   participar de continuo en  las populares y peleadas partidas que  se organizaban en el pueblo.  Respecto a estas tres personas citadas,  el primero de ellos, Gerardo Fernández, como sobradamente conocéis falleció ya hace unos cuanto años. Eutimio Pinto, ya ni tiene  físico ni  cerebro para estos trotes. ¿Y de Mario González...qué puedo decir?  Dice el tópico, "que el que tuvo, retuvo"; muy cierto,  pero obviamente como el tiempo por ley de vida no perdona, aunque  él de vez en cuando siga tratando de mostrarnos como físicamente puede su pericia, ya  nada es como antes.

A mí personalmente me resultó bastante paradójico el hecho de que  cuando el juego de bolos en Mozos de Cea era  aparentemente  un reducto del pasado, en el año 2010 el alcalde pedáneo actual, Félix Pacho,   nos  sorprendiera con la construcción de una interesante   bolera, que subvencionó   la Junta de Castilla-León . La citada bolera está ubicada en la calle Campos de María.  Y precisamente  el  mismo nombre de la calle es el que pusieron en su día a la bolera. Por tanto se llama  "Bolera campos de María". Y  ahí permanece, aparentemente en la  indiferencia más absoluta por que nadie parece querer hacer uso de ella; aunque eso sí,  su  presencia   de alguna manera acredita el ancestral arraigo    que sigue teniendo   el juego de  bolos leoneses en Mozos de Cea. Aunque como ya he expresado, actualmente apenas se practique. Puede que     en la temporada estival, quienes aún sentimos su  nostalgia   quizá se da la casualidad  que organicemos una partida para matar el gusanillo y así   de paso contribuir a que el juego de los bolos en el pueblo no acabe formando parte del olvido. También resulta de vital importancia para mantenerlo a raya del olvido, el hecho de  que  un par de días al año la bolera "Campos de María" esté  muy activa debido a que uno de los  populares eventos que forman parte   de la celebración del día del patrón del pueblo, San Pelayo, es el Campeonato de Bolos Leoneses. Por esta fecha cada año se juega   su tradicional "Torneo Villa de Mauzos". Este año en el caso de  organizarse dicho torneo,  espero que sí,  corresponderá a su vigésima  celebración. Sin duda,  todo un meritorio y plausible logro el haberlo organizado de forma ininterrumpida la friolera de   20 años seguios Y además con cuantiosos  premios en metálico  para los ganadores. No es de extrañar que esta circunstancia motive a   los buenos jugadores que aún quedan por los pueblos limítrofes para que se den cita esos días en Mozos de Cea con el propósito de llevarse el premio mayor. Desde luego que los premios en metálico que logran en la actualidad los ganadores en  nada se parecen a los que conseguían los ganadores   de hace muchísimos años atrás, también  durante la celebración del día San Pelayo. Habitualmente  era un pollo criado en algún corral del pueblo lo que  recibían. Por cierto, el nombre del actual  torneo "Villa de Mauzos"  si no me equivoco está relacionado con el nombre  originario con que antiguamente se llamaba  nuestro pueblo. Supongo que por la progresiva degeneración del lenguaje que ha sufrido su dicción ha acabado pronunciándose como se hace en la actualidad. Aunque me considere un tanto profano en este asunto, me tomo la licencia de indicar que son varios los pueblos colindantes que se hallan en parecida tesitura. Como por ejemplo Valdescapa cuyo nombre originario fue "Balle de Scapa", o Villaselán, si no me equivoco fue "Villaseladino" y  creo que el nombre originario  de Valdavida fue "Valle de la vida" y como remate  la capital: León. Tengo entendido  que su nombre original  fue   "Legió Séptima Gemina". Es obvio que para conocer a fondo todas estas cuestiones   lo mejor es consultar en las adecuadas fuentes de información   donde se podrán hallar datos   con notoria fiabilidad sobre tan antiquísimo asunto; como por ejemplo el Catastro del Marqués de la Ensenada muy ilustrado en estas cuestiones. Siguiendo con el tema que verdaderamente nos atañe, comentaros que no es en exclusividad  en Mozos de Cea donde el tradicional juego de bolos brilla por su ausencia, también en aquellos pueblos limítrofes donde otrora se practicaba este  juego autóctono ha desaparecido. Aunque por suerte aún hay excepciones, como por ejemplo Castrillo de Valderaduey.  En este pueblo perteneciente al municipio de Villazanzo de Valderaduey, no creo equivocarme al asegurar que es donde más arraigo y vigencia tiene esta tradición. Da fe de ello el hecho de  que  durante los meses de verano la partida diaria de bolos entre los vecinos del pueblo  no  falta, y sorprendentemente hasta las mujeres participan. Es obvio que en este pueblo   de momento la tradición no se barrunta que vaya a desaparecer.  También en los pueblos vecinos de Villamartín de Don Sancho y Villaverde de Arcayos con la masiva llegada de los turistas a estas dos localidades en la época veraniega, las correspondientes boleras muy a menudo  vuelven a tomar vida. 

Esto es todo lo que puedo contaros sobre el  tradicional juego de bolos que forma parte de la idiosincrasia de Mozos de Cea. Como de costumbre espero que os haya resultado lo más  grata posible la lectura de lo que aquí he dejado escrito.

Saludos a todas y a todos

Rafael.